Cataluña blindará por ley su independencia del agua de la lluvia. El Govern ha dado luz verde en el Consell Executiu de este martes al inicio del trámite que debe culminar en la aprobación en el Parlament de la Ley de transición hídrica.
La voluntad de la Generalitat es garantizar así su estrategia frente a futuras sequías, que busca cubrir hasta el 70% de la demanda de recursos hídricos de la ciudadanía y la actividad agrícola, industrial y económica a través de fuentes no convencionales.
Es decir, mediante la desalinización del agua de la costa y la regeneración de aguas residuales, de ríos y de acuíferos.
La sequía, estructural
"No podemos depender de la lluvia y debemos dotarnos de un marco legislativo que prepare a Cataluña para el reto que tiene por delante", ha defendido la consellera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, en rueda de prensa.
El Govern sostiene que la sequía es estructural en el Mediterráneo y que el actual periodo de bonanza es un una tregua. Que la ausencia de lluvias vaciará de nuevo embalses como Susqueda o Sau, donde las reservas cubren su icónico campanario de la antigua iglesia de Sant Romà.
Es por este motivo que la ley pretende blindar un nuevo modelo que acompañe las actuaciones ya completadas, en marcha o futuras para ganar 280 hectómetros cúbicos anuales en cinco años, de los que 245 procederán de la reutilización.
El pantano de Sau, a 22 de junio de 2024, en Vilanova de Sau, Barcelona
Dos potabilizadoras más en el Besòs
Destacan las Estaciones de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) Estrella en el Llobregat, de la Trinitat en el Besòs y de Empuriabrava en la Muga, así como los nuevos pozos en los ríos mencionados, entre otros; todo ello ya está materializado.
Les seguirán otras dos nuevas en el Besòs --una en Montcada y otra en una ubicación por determinar-- y distintas Estaciones Regeneradoras de Aguas Residuales (ERA) en el Maresme, Mataró, Reus y Figueres.
Vista de la desembocadura del río Besòs tras el cierre del Parque Fluvial del Besós por riesgo de inundación
El río que desemboca en Sant Adrià de Besòs se alza como la gran apuesta de la Agència Catalana de l'Aigua (ACA) para replicar el "caso de éxito" del Llobregat, donde su depuradora ha devuelto a la red 60 hectómetros cúbicos de agua para usos prepotables.
En este sentido, las infraestructuras actuales y las que se proyectan en este recinto natural explotado por la industria unos años atrás cubrirán el 40% de la demanda del área metropolitana de Barcelona.
No se prevé la conexión con el Ebro
Y aunque está sobre la mesa una conexión entre ambos ríos para mejorar la resiliencia de la red cuando el caudal del Llobregat decaiga, esta es una decisión que aún no se ha tomado.
Es más probable, sin embargo, que la interconexión de las cuencas internas con la del Ebro, que no gestiona la Generalitat pese a desembocar en Cataluña y que tanto reivindican los distintos colegios de ingenieros bajo el Observatorio Intercolegial del Agua.
Se trata de una opción que sigue enterrada.
Sin noticias de las desalinizadoras
Por su parte, sigue sin haber noticias que desencallen los dos proyectos estrella de la costa catalana: la ampliación de la desalinizadora de la Tordera y la construcción de la del Foix. La Generalitat sigue a la espera de cerrar un convenio de financiación; la parte catalana la cubren líneas europeas, que se devolverán con los cargos a la tarifa del agua del consumidor.
Aún hoy se sigue negociando la financiación. Pese a ello, la consellera Paneque ha confiado en que ambas infraestructuras, que permitirán ganar 90 hm3 cúbicos anuales de agua mediante la desalinización del mar, sean una realidad en 2030.
Estación Depuradora del Llobregat
Las reparaciones de fugas se atascan
Mientras, la Administración catalana insiste a los ayuntamientos para que reparen sus fugas de agua, destapadas por la sequía de 2024. 827 municipios han recibido alguna subvención del fondo movilizado, de 129,8 millones de euros, para acometer 1.100 arreglos.
Del 72% de expedientes de los que la Generalitat tiene constancia, solo el 10% han finalizado, mientras que el 50% están en proceso de licitación o de ejecución; la cantidad restante aún está pendiente de redactarse y aprobarse el proyecto.
Los técnicos prevén que los trabajos para la renovación de cañerías y otras actuaciones que deberían permitir el ahorro de hasta 20 hectómetros cúbicos anuales se acelere en los próximos meses, para lo que mantienen un "seguimiento elevado" después de haber prorrogado las subvenciones.
Fuga de agua en una cañería en plena sequía
La Cataluña del 2050
La Ley de transición hídrica reposará sobre tres pilares: la seguridad hídrica para familias, actividades y ecosistemas naturales, la diversificación de fuentes mediante la producción de la llamada agua nueva, y la sostenibilidad ambiental, preservando la calidad de las masas de agua.
"El actual sistema de gobernanza e instalaciones está diseñado para un clima que no existe y deben migrar hacia la Cataluña de 2050, que será diferente", explican fuentes del Ejecutivo. Estas señalan que el nuevo modelo mezcla las bondades de otros vistos en Europa en la gestión de la oferta, la demanda y la colaboración entre administraciones.
La memoria del anteproyecto ya es pública para recibir las aportaciones del sector y enriquecer la futura norma en la búsqueda del mayor consenso.
