El pantano de Sau, a 20 de noviembre de 2023, en Vilanova de Sau, Barcelona, Catalunya (España)
Cataluña alcanza reservas históricas de agua: embalses al 91,5% y el suelo al "nivel máximo" tras el invierno
Los temporales de los últimos meses han conseguido registrar porcentajes récord en el territorio
Otras noticias: La Cataluña ingobernable que viene
Cataluña atraviesa una situación hídrica excepcional tras un invierno marcado por lluvias frecuentes y generalizadas. Las cuencas internas han alcanzado el 91,5% de su capacidad, mientras que el suelo presenta niveles máximos de recarga en prácticamente todo el territorio.
Desde comienzos de 2026, los embalses han experimentado una recuperación muy significativa. El volumen almacenado ha pasado de 573 hectómetros cúbicos el 1 de enero a 620,82 a finales de marzo, lo que supone un aumento de 47,82 hectómetros cúbicos en apenas tres meses.
Este crecimiento ha sido especialmente notable si se compara con el año anterior: en marzo de 2025 las reservas se situaban en el 63,6%, casi 28 puntos menos que en la actualidad.
Mejora
El sistema Ter-Llobregat, fundamental para el abastecimiento del área metropolitana de Barcelona y Girona, también refleja esta mejora, al situarse en el 92,2% de su capacidad, más de seis puntos por encima de los niveles de inicio de año.
Algunos embalses han registrado subidas destacadas, como Siurana, que ha pasado del 17% al 75,9%, o Riudecanyes, que prácticamente ha alcanzado el lleno técnico al rozar el 100%.
Lluvias
El incremento de las reservas se concentró sobre todo entre enero y febrero, coincidiendo con episodios de precipitaciones intensas. Parte de este aumento se debe al impacto del temporal Harry, que dejó lluvias abundantes y generalizadas en las cuencas internas.
Durante ese periodo, embalses como Sau o Darnius Boadella registraron subidas muy rápidas, consolidando la recuperación hídrica tras meses anteriores de mayor sequía.
Evolución
En marzo, la tendencia fue más desigual. Algunos embalses experimentaron ligeros descensos, mientras que otros continuaron ganando capacidad, lo que refleja una estabilización tras el fuerte crecimiento de semanas anteriores.
Pese a estas oscilaciones, el balance global del trimestre sigue siendo claramente positivo.
Saturación
En paralelo a la mejora de los embalses, el suelo catalán ha alcanzado un nivel de saturación hídrica prácticamente total. Este estado se detectó de forma simultánea en distintas estaciones de medición a mediados de diciembre y se ha mantenido durante meses.
Los sensores muestran valores cercanos a 0 kPa en el potencial hídrico, lo que indica que las plantas no necesitan esfuerzo para absorber agua, una señal inequívoca de saturación.
Persistencia
En algunos puntos, esta situación se ha prolongado durante largos periodos. Es el caso de Aguilar de Segarra, donde el suelo se mantuvo saturado durante 88 días consecutivos, tanto en superficie como en profundidad.
Este comportamiento también se ha observado en zonas con climas tradicionalmente más secos, lo que refuerza el carácter excepcional del episodio.
Excepcionalidad
Los expertos subrayan que se trata de un fenómeno poco habitual tanto por su duración como por su extensión territorial. La combinación de lluvias constantes, asociadas a bajas presiones atlánticas, ha generado una recarga simultánea de embalses y suelos.
De hecho, la precipitación registrada este invierno se sitúa en el percentil 100 respecto a las series históricas, confirmándose como una de las más intensas registradas.
Perspectiva
De cara a los próximos meses, el impacto del deshielo será limitado en las cuencas internas, donde la acumulación de nieve es reducida y su aportación a los embalses suele ser progresiva.
Mientras tanto, las desalinizadoras continúan funcionando al 50% con el objetivo de favorecer la recuperación de acuíferos y mantener el equilibrio del sistema hídrico.