Fachada de la Catedral de Barcelona EuropaPress
Casi el 40% de los catalanes habla con sus familiares fallecidos
Un 47% asegura haber rezado durante el último año
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Los resultados del último Barómetro de la Religiosidad de la Conselleria de Justicia y Calidad Democrática de la Generalitat han demostrado que entre los catalanes está muy extendida la práctica de hablar con sus seres queridos difuntos, alcanzando el 38% de la población.
Las estadísticas muestran una profesión de la religión que sigue viva entre los catalanes: el 47% asegura haber rezado a lo largo del último año.
Rezar
En un comunicado, la conselleria ha informado de que el 47% de los creyentes católicos declara haber rezado; en el caso de los evangélicos, el 77%, y en el de los musulmanes, el 87%. Sin embargo, de los resultados de esta pregunta destacan el 21% de los agnósticos y el 6% de los ateos, que también aseguran haber rezado.
Según los datos, hablar con los difuntos no es algo excluyente de una creencia concreta. Aunque los católicos concentran la mayoría con un 47%, les siguen los agnósticos con un 35% y los musulmanes con un 28%. En el caso de los evangélicos, esta práctica alcanza el 19%, y entre los ateos, el 16%.
Gráfico del barómetro de religiosidad.
Prácticas menos populares
Las prácticas menos habituales entre los catalanes incluyen la lectura de libros sagrados (25%), la solicitud de asistencia espiritual (11%) y la participación en peregrinaciones o encuentros espirituales (9%), generalmente vinculadas a creencias específicas.
En relación con la lectura de textos sagrados, esta es significativamente más frecuente entre los evangélicos (72%) y los musulmanes (74%), mientras que entre quienes se identifican como católicos el porcentaje desciende al 20%.
En cuanto a la asistencia espiritual, se observa una mayor incidencia entre los evangélicos (36%) y los musulmanes (23%), frente a los católicos, donde esta práctica alcanza el 11%.
Por último, la participación en peregrinaciones o encuentros espirituales se sitúa en un 9% del conjunto de la población, con una mayor presencia entre los evangélicos (13%) y los musulmanes (16%).