Una detención de los Mossos d'Esquadra, en archivo

Una detención de los Mossos d'Esquadra, en archivo Mossos d'Esquadra

Vida

Detenido en Tortosa por acoso continuado: 1.376 llamadas, perfiles falsos e imágenes sexuales

Una joven alertó a los Mossos d'Esquadra del hostigamiento constante por parte de un desconocido y los investigadores identificaron a varias víctimas, una de ellas menor de edad

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Más de un año de acoso sistemático, miles de llamadas desde un número oculto, imágenes de contenido sexual y decenas de perfiles falsos para garantizar su anonimato. Este es el rastro que, según los investigadores, habría dejado un joven de 23 años detenido por los Mossos d’Esquadra en Tortosa (Baix Ebre).

La investigación, liderada por la Unidad de Investigación de Tortosa de los Mossos d'Esquadra, arrancó en febrero de 2025 tras la denuncia de una víctima que alertó de un hostigamiento constante por parte de un desconocido.

Recibía llamadas insistentes desde un número oculto y mensajes con imágenes de carácter sexual. Poco después, los agentes detectaron una segunda víctima con el mismo patrón.

Lo geolocalizaron

Las primeras gestiones ya apuntaban a la magnitud del caso: entre ambas habían recibido al menos 566 llamadas. Pero el alcance llegó a ser mucho mayor.

Los investigadores lograron geolocalizar uno de los perfiles desde el que se enviaban las imágenes sexuales hasta el entorno del domicilio del sospechoso. A partir de ahí, estrecharon el cerco.

El impacto en las víctimas fue severo. Algunas desarrollaron cuadros de ansiedad, insomnio y una alteración profunda de su vida cotidiana, hasta el punto de necesitar seguimiento médico.

El móvil lo delató

El primer arresto se produjo en noviembre de 2025. En ese momento, los agentes requisaron el teléfono móvil que presuntamente utilizaba para acosar a las víctimas. El análisis posterior del dispositivo fue clave.

En su interior hallaron las imágenes de carácter sexual que enviaba, un vídeo explícito y un registro continuado de llamadas: en total, 1.376. Pero, además, el volcado permitió descubrir que no actuaba contra una única víctima.

Agente de la División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos d'Esquadra, en una imagen de archivo

Agente de la División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos d'Esquadra, en una imagen de archivo Mossos d'Esquadra

Más víctimas: una menor de edad

Los Mossos identificaron nuevas personas afectadas que confirmaron haber sufrido el mismo acoso: llamadas constantes desde un número oculto y envío reiterado de imágenes sexuales.

Algunas llegaron a bloquear decenas de perfiles en redes sociales creados por el propio autor para continuar el hostigamiento.

El patrón se repetía: mismas fotografías, mismas víctimas, cuentas que se regeneraban una y otra vez.

Entre las víctimas, al menos una era menor de edad.

1.376 llamadas y casi un centenar de perfiles

En total, la investigación cifra en al menos 1.376 las llamadas realizadas y en cerca de un centenar los perfiles falsos utilizados para mantener el acoso.

El hostigamiento cesó de forma inmediata tras la detención y la intervención del teléfono, un extremo que, según los investigadores, refuerza la implicación directa del sospechoso.

Imagen de archivo de una detención de los Mossos d'Esquadra

Imagen de archivo de una detención de los Mossos d'Esquadra

Reincidencia y nueva detención

Sin embargo, meses después, en marzo de 2026, una de las víctimas volvió a denunciar nuevos episodios: otra vez imágenes sexuales, esta vez a través de redes sociales.

Ese repunte activó una nueva fase de la investigación que culminó con una segunda detención, el pasado 23 de marzo.

El joven está acusado de cuatro delitos de acoso y uno de provocación sexual a menor.

Tras pasar a disposición judicial, el caso sigue abierto mientras los Mossos analizan si pueden existir más víctimas.