Póster de Antonio, el desaparecido en Badalona el pasado 2 de marzo

Póster de Antonio, el desaparecido en Badalona el pasado 2 de marzo Mossos d'Esquadra

Vida

Quince días sin rastro de Antonio: 1.700 voluntarios lo buscan "desde L'Hospitalet hasta Malgrat"

El hijo del desaparecido en Badalona explica que los Mossos mantienen un dispositivo por "tierra, mar y aire", mientras que familiares y amigos hacen batidas las 24 horas del día

Contenido relacionado: Desaparecidos sin rastro: así investigan los Mossos los homicidios sin cadáver

Llegir en Català
Publicada
Actualizada

Quince días. Ese es el tiempo que lleva la familia de Antonio García viviendo en una angustia permanente.

Este vecino del barrio de Sant Roc, en Badalona, desapareció la mañana del pasado lunes 2 de marzo tras salir del centro de día al que acudía por primera vez. Desde entonces, nadie ha vuelto a saber nada de él.

Por tierra, mar y aire

“Como no le conocían, alguien tuvo que abrirle la puerta del centro y ya no volvió”. Así resume su hijo, Juan Antonio García, las últimas informaciones que tiene sobre su padre.

Acto seguido, la familia interpuso una denuncia ante los Mossos d’Esquadra y se activó un dispositivo de búsqueda que, según explica el propio hijo a Crónica Global, lo está rastreando por "tierra, mar y aire”.

El despliegue policial cuenta con la activación de drones, un helicóptero y agentes de la unidad canina que siguen cualquier pista que pueda conducir hasta Antonio.

Parte trasera del helicóptero de los Mossos d'Esquadra

Parte trasera del helicóptero de los Mossos d'Esquadra Simón Sánchez

Con alzhéimer y sin medicación

Antonio, de 66 años, padece alzhéimer. La enfermedad no se encuentra en una fase muy avanzada, pero en los últimos meses había empezado a mostrar síntomas más evidentes.

“Desde hace poco empezó a no reconocer bien a muchas personas y a ser más dependiente”, explica su hijo a preguntas de este medio.

La situación preocupa especialmente a la familia porque Antonio no llevaba ni teléfono móvil ni mucho dinero cuando desapareció. Además, al no estar tomando su medicación, podría encontrarse desorientado o tener dificultades para comunicarse si alguien intentara ayudarle.

Su rutina semanal era tranquila: pasar tiempo con la familia y acudir a sus actividades diarias. Aquel lunes, además, empezaba en un centro de día. De allí salió —todavía no se sabe muy bien cómo ni por qué— y ya no volvió a aparecer.

1.700 voluntarios

La desaparición ha movilizado a un enorme número de personas. Según la familia, hasta 1.700 voluntarios, entre vecinos, amigos y familiares —algunos llegados incluso desde fuera de Cataluña— se han sumado a las batidas organizadas para intentar localizarlo.

Durante estos días, los equipos de búsqueda han recorrido prácticamente cada rincón de Badalona. Pero el rastreo no se ha quedado ahí.

Agente de la División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos d'Esquadra, en una imagen de archivo

Agente de la División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos d'Esquadra, en una imagen de archivo Mossos d'Esquadra

Personas movilizadas por la familia están revisando también zonas de Sant Adrià de Besòs, Santa Coloma de Gramenet y el barrio de La Verneda, en Barcelona, además de ampliar la búsqueda hacia municipios más alejados.

"Desde L'Hospitalet hasta Malgrat de Mar, lo tenemos todo controlado", asegura el hijo.

La familia ha avisado además a hospitales, taxistas, comerciantes, barrenderos y jardineros, con la esperanza de que alguien haya podido verlo.

Pistas sin resultados

Juan Antonio trabaja codo con codo con los Mossos d’Esquadra y ha acudido personalmente a comprobar muchas de las pistas que han ido llegando en estos días. Pero ninguna ha dado resultado.

“Nos han llamado diciendo que habían visto a alguien que coincidía con el perfil. Íbamos corriendo… y al final no era él”, explica. La falta de pistas concretas ha abierto todas las hipótesis posibles.

“No sabemos si se perdió caminando o si pudo subirse a un autobús y acabar en otra localidad. No sabemos nada y necesitamos encontrarle”, insiste el hijo.

“Parece que se lo ha tragado la tierra”

Mientras tanto, el paso de los días empieza a pesar en la familia. Desde la desaparición, aseguran, prácticamente no han dormido.

Agente de los Mossos d'Esquadra patrullando encima de una motocicleta

Agente de los Mossos d'Esquadra patrullando encima de una motocicleta

La madre de Juan Antonio sufre episodios de ansiedad y la incertidumbre se ha convertido en una carga constante.

A pesar de ello, agradecen el despliegue de los Mossos d’Esquadra, que continúan con las labores de búsqueda y mantienen un contacto constante con los familiares, aunque con la prudencia necesaria para evitar generar falsas esperanzas.

Juan Antonio reconoce que el desgaste emocional empieza a pasar factura. “Nos estamos volviendo locos. Ya no sabemos dónde buscar. La cabeza empieza a jugar malas pasadas”, admite.

Quince días después de su desaparición, la sensación es devastadora: “Parece que se lo ha tragado la tierra”, sentencia el hijo.

Llamamiento a la ciudadanía

Antonio mide 1,80 metros, es de complexión normal y el día de su desaparición vestía una chaqueta roja, tal como aparece en el cartel de búsqueda difundido por la familia y por los Mossos d’Esquadra en redes sociales.

La policía autonómica pide que cualquier persona que pueda aportar información contacte con el 112, recordando que la colaboración ciudadana puede ser clave para localizar a personas desaparecidas.

Mientras tanto, su familia sigue esperando una llamada. Cualquier indicio. Cualquier pista.