Agente de la ARRO de los Mossos d'Esquadra durante un operativo en Barcelona

Agente de la ARRO de los Mossos d'Esquadra durante un operativo en Barcelona Luis Miguel Añón

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La trastienda del último golpe a la Camorra: proveedores locales y restaurantes al servicio de la mafia

Un subinspector de los Mossos revela cómo la red se abastecía de cocaína a través de un narco del barrio de La Florida y operaba desde bares y locales ligados a la organización napolitana

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Durante el verano de 2017, Mossos d'Esquadra y Guardia Civil desplegaron uno de los mayores golpes policiales contra la mafia italiana en Cataluña.

El operativo, bautizado como 'operación Búfala', acabó con la detención de 14 personas —entre capos, testaferros y sicarios— vinculados a la Camorra napolitana.

Aquella investigación permitió identificar varios inmuebles, locales y restaurantes en Barcelona utilizados por la organización criminal como refugio, punto de encuentro o instrumento para blanquear dinero.

Lugares discretos, integrados en la normalidad de la ciudad, que funcionaban como parte de la infraestructura logística de la mafia en Cataluña.

Imagen de los Mossos d'Esquadra durante un operativo nocturno

Imagen de los Mossos d'Esquadra durante un operativo nocturno Luis Miguel Añón Crónica Global

Nueve años después

Nueve años después, esos mismos escenarios han vuelto a aparecer en el radar policial.

La División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos d'Esquadra ha vuelto a desmantelar un grupo criminal vinculado a la Camorra napolitana.

Y, según han podido constatar los investigadores, algunos de los locales e inmuebles ya señalados en la 'operación Búfala' han reaparecido ahora en una nueva investigación relacionada con la misma organización mafiosa.

Nuevo golpe a la mafia

El pasado 3 de marzo, la policía catalana desarticuló una nueva red internacional de narcotráfico con conexiones directas con la mafia de Nápoles.

La organización operaba desde Barcelona, desde donde coordinaba el envío de grandes cargamentos de droga ocultos entre mercancía legal con destino a Italia.

Los investigadores situaron al frente del entramado a un individuo estrechamente vinculado a la Camorra, que residía junto a su pareja en un lujoso inmueble del barrio barcelonés de Diagonal Mar.

Desde allí, según la investigación, dirigía la operativa del grupo y supervisaba los envíos de droga —principalmente cocaína— hacia territorio italiano.

El hotel Princess de Diagonal Mar y un bloque del Besòs

El hotel Princess de Diagonal Mar y un bloque del Besòs Victor Recacha

En al menos una ocasión, el cabecilla —originario de Nápoles— se reunió en Barcelona con un reconocido miembro de la Camorra, un encuentro que reforzó las sospechas de los investigadores sobre la conexión directa entre la red asentada en Cataluña y la organización criminal radicada en la región de la Campania.

Los mismos escenarios

Los vínculos con la mafia napolitana terminaron de confirmarse cuando, durante esta última investigación, volvieron a aparecer los mismos inmuebles y restaurantes que ya habían sido objeto de vigilancia policial durante la 'operación Búfala'.

Ubicaciones que, casi una década después, siguen llevando el sello de la Camorra y que, según se ha podido constatar, continúan formando parte de su estructura logística en Barcelona.

El operativo policial, finalmente, se saldó finalmente con diez detenidos de entre 25 y 46 años, acusados de formar parte de una organización criminal dedicada al tráfico internacional de drogas.

Las pesquisas apuntan a una estructura con capacidad para coordinar envíos periódicos de cocaína entre Cataluña e Italia, utilizando mercancías legales como cobertura para ocultar la droga y dificultar su detección.

Proveedor local

La misma investigación también ha permitido a los Mossos identificar a un proveedor local que abastecía de cocaína a la red napolitana.

Según ha explicado un subinspector de la DIC a preguntas de Crónica Global, los investigadores detectaron que la organización italiana mantenía contacto con un individuo de nacionalidad española muy conocido en el barrio de La Florida, en L’Hospitalet de Llobregat.

Este hombre era, presuntamente, quien conseguía la cocaína al por mayor y la facilitaba a la organización de origen napolitano, que posteriormente se encargaba de su transporte hacia Italia.

Plaza de los bloques del barrio de La Florida de L'Hospitalet

Plaza de los bloques del barrio de La Florida de L'Hospitalet

No obstante, los investigadores han podido constatar que este proveedor no tenía acceso directo al puerto de Barcelona, punto por el que se sospecha que llegaban los grandes cargamentos de droga.

El puerto

En este entramado criminal, el puerto de Barcelona ha sido una pieza fundamental para entender el funcionamiento de la red.

Los investigadores tienen constancia de que parte de la cocaína llegaba a Cataluña a través de las rutas marítimas internacionales, antes de ser redistribuida por la organización.

Una vez en manos del grupo napolitano, la droga se ocultaba entre mercancía legal para facilitar su transporte.

Además del traslado por carretera, los Mossos han acreditado que algunos camiones llegaron a embarcar en ferries que conectaban el puerto de Barcelona con el de Civitavecchia, en Roma.

El uso combinado de transporte terrestre y marítimo permitía, según los investigadores, diversificar sus rutas y dificultar la labor de los investigadores.

Cataluña, refugio histórico de la mafia italiana

La presencia de la mafia italiana en Cataluña no es, en cualquier caso, un fenómeno nuevo.

Los investigadores sitúan los primeros indicios de actividad de la Camorra en España ya en los años 80, cuando algunos clanes comenzaron a utilizar el país como plataforma logística para las rutas del narcotráfico en Europa.

Agente de la División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos d'Esquadra, en una imagen de archivo

Agente de la División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos d'Esquadra, en una imagen de archivo Mossos d'Esquadra

En las últimas décadas, Barcelona se ha consolidado como uno de los enclaves preferidos de estas organizaciones, atraídas por su puerto internacional, sus conexiones logísticas con el resto del continente y la facilidad para pasar desapercibidas en una gran ciudad.

De hecho, como ya explicó este medio, distintos clanes de la Camorra, la ’Ndrangheta o la Cosa Nostra han utilizado Cataluña tanto como refugio para 'capos' fugitivos como plataforma logística para el narcotráfico internacional.

Una realidad que, a la luz de la última investigación de los Mossos, sigue plenamente vigente.