Mujeres y estudiantes sostienen pancartas y banderas moradas mientras marchan durante una manifestación con motivo del Día Internacional de la Mujer (8M) en Barcelona

Mujeres y estudiantes sostienen pancartas y banderas moradas mientras marchan durante una manifestación con motivo del Día Internacional de la Mujer (8M) en Barcelona Matthias Oesterle ZUMA Press Wir

Vida

La extrema derecha gana la batalla discursiva del feminismo

Investigadoras señalan la falta de referentes masculinos positivos como una de las claves del cambio

Noticias relacionadas: Eva Menor: "Las mujeres no tenemos garantizado el derecho a la vida"

Llegir en Català
Publicada
Actualizada

El feminismo ya no está de moda; para los jóvenes ha dejado de ser guay. La extrema derecha ha ganado la batalla discursiva y cada vez menos adolescentes dicen a viva voz que se sienten orgullosos de luchar por la igualdad de mujeres y hombres. Así lo representan los resultados de las últimas encuestas realizadas a este segmento de población, entre ellas el Barómetro de Juventud y Género de Fad Juventud.

Sin embargo, Sílvia Carrasco, antropóloga y presidenta de Feministes de Catalunya, tiene una visión más optimista de la situación: “No es tan alarmante como puede parecer a primera vista”. Según sus observaciones, las palabras y las acciones no se corresponden.

Acciones y palabras

Carrasco explicaba a este medio que durante la elaboración de su último estudio, ¿Por qué el porno perjudica a todo el mundo?, tuvo la oportunidad de frecuentar aulas de todos los cursos de la ESO y demostrar que, aunque los adolescentes rehúyen la etiqueta de feministas, no lo hacen de la ideología.

“Si tú le preguntas a los alumnos si creen que las mujeres deben tener una baja por maternidad, un salario equitativo o el derecho a votar, la respuesta es sí. El problema está en la etiqueta ahora mismo”.

Sílvia Carrasco, presidenta de Feministes de Catalunya

Sílvia Carrasco, presidenta de Feministes de Catalunya

Menos feministas

En la última encuesta realizada sobre el tema, los resultados mostraron que tanto en chicos como, especialmente, en chicas la tendencia en los últimos años había sido la de sentirse cada vez menos feministas. Desde 2021, cuando se registra el pico más alto de chicas que se identifican como feministas, con el 67%, los resultados han ido descendiendo hasta llegar al 51,3% este 2025.

Sin embargo, algo que puntualiza el estudio como un cambio significativo es que ha aumentado la cifra de chicas que responden que no lo saben, pasando del 7,4% en 2019 al 17,7% en 2025. Esto demostraría que ahora las adolescentes no se sienten tan cómodas con la etiqueta.

Por lo que hace a los chicos, la cifra se ha mantenido más o menos estable en los tres años anteriores, con datos que rondan el 26% de aquellos que dicen identificarse como feministas. En su caso, la cifra más elevada que se registra hasta ahora fue la de 2019, con el 37,3%. Aquellos que responden no saberlo también mantienen cifras similares desde 2017, con porcentajes que oscilan entre el 12% y el 13,4%.

Protesta del 8M en Barcelona

Protesta del 8M en Barcelona Matthias Oesterle ZUMA Press Wir

Causas

Bárbara L. Monllor Taltavull, profesora en el Área de Filosofía del Derecho de la UAB e investigadora del grupo Antigona (UAB), en conversación con Crónica Global apuntaba que la posible causa de esto era la falta de referentes masculinos positivos que pudieran ser un ejemplo a seguir para los jóvenes.

“Los referentes culturales que han tenido los chicos no han abogado por el feminismo. Lo que han hecho es interpretar este movimiento desde el antagonismo”, explicaba Monllor. “Twitchers, youtubers y streamers que ante los discursos feministas se han posicionado en el otro bando junto a la extrema derecha para promover valores de masculinidad tradicionales que se erigen desde la fortaleza”.

“Yo querría que mi novia la violaran por la calle. Yo querría que mi novia tuviese miedo a andar por la calle. Yo querría que a mi madre, mi hermana o mis amigas les pasara esto que se denuncia; la respuesta, claramente es no. La cuestión es si públicamente se está aceptando entre hombres decirlo”.

Bárbara Monllor

Bárbara Monllor SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

“Faltan referentes”

“Faltan referentes masculinos que se planteen si esos valores son realmente lo que quieren y que muestren otra forma de vivir su masculinidad”, aseguraba Monllor, y añade: “Es necesario crear ejemplos que sean atractivos para la construcción de lo que significa ser un hombre”.

Por lo que Monllor pone el foco en conseguir crear referentes “jugosos” para los jóvenes que consigan ser más atractivos que lo que está vendiendo la extrema derecha. Según la investigadora, los jóvenes se sienten interpelados por lo que creen que aboga el feminismo y “se ven persuadidos por esta cuestión de reivindicarse en contra de ello”.

“Opino que en las diferentes corrientes feministas se ha abogado por culpabilizar a los hombres y que por eso les ha persuadido más el discurso antagonista que vende la extrema derecha”. Monllor alega que no hay contenido para los hombres que hable de cómo se les aplica a ellos el feminismo y que abrir esa conversación ayudaría a sumar adeptos al movimiento.

Brecha

En el contexto actual cada vez es más claro que las chicas están evolucionando en su ideología, pero no lo están haciendo de la mano de los chicos. Esto solo consigue polarizar aún más el discurso. “Esta separación supone una crisis muy grande”.

Más allá de los referentes, Monllor defiende que lo que ayudaría a conciliar estas dos visiones sería “abrir el debate entre los jóvenes y, sin perder el respeto a nadie, ser capaces de tener estas conversaciones y animar a los chicos a participar en ellas también, siempre, obviamente, desmintiendo todo aquello que no sea cierto”.

“Tienen un cuento de lo que es el feminismo, que es ‘vamos por ti’”. Monllor ve necesario desmentir esto y mostrar que hay cabida en el feminismo para los hombres.

Bárbara Monllor

Bárbara Monllor SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona