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La vida de decenas de viajeros y expatriados catalanes en Oriente Medio se ha visto sacudida en las últimas horas por el estallido del conflicto bélico, con la serie de ataques de gran magnitud de la coalición formada por Estados Unidos e Israel contra Irán, que ya se han cobrado la vida del ayatolá Jamenei, hasta ahora presidente de la república islámica.

Antonio —nombre ficticio por su seguridad—, un catalán que viaja con frecuencia a Dubái (Emiratos Árabes Unidos) por motivos laborales, ha relatado a Crónica Global cómo uno de los misiles lanzados por Irán sobre el territorio este sábado aterrizó “en un lugar en el que había cenado el día anterior”.

El testigo, visiblemente afectado, ha asegurado que la tensión y el miedo se han instalado entre la comunidad de extranjeros en Dubái. Los españoles y otros expatriados "están muy asustados", ha declarado, subrayando el desconcierto y la falta de información clara entre quienes trabajan o viven en la ciudad.

Además, ha explicado que la Embajada de España en Emiratos Árabes Unidos “está desaparecida”, y que muchos se han sentido abandonados por el apoyo consular en un momento de máxima incertidumbre.

Atracción de capitales

Ante el estallido del conflicto, asegura que la perspectiva general es que quieren volver a casa de forma "temporal", aunque esperan regresar pronto a esta capital financiera. Sin embargo, la interrupción del tráfico aéreo, motivada por razones de seguridad, ha imposibilitado que miles de personas regresen a sus países de origen.

A pesar del impacto emocional y logístico, Antonio se muestra cauto respecto al futuro: “Dubái es fuerte, no acabarán con su poder de atracción de personas, empresas y capitales por esto”, razona, reflejando la percepción de muchos extranjeros sobre la resiliencia del emirato incluso ante situaciones extremas.

Escalada militar

En apenas 48 horas, Irán ha vivido una de las mayores escaladas militares de su historia reciente, marcando un punto de inflexión en la dinámica de poder en la región. El sábado por la mañana, Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva conjunta contra múltiples objetivos en la república teocrática, que incluyó bombardeos en Teherán, Isfahán y otras ciudades clave.

Las fuerzas aliadas denominaron la operación Furia épica, con el objetivo declarado de desmantelar la estructura militar y de inteligencia del régimen iraní tras años de tensiones crecientes.

Horas después de los ataques, las autoridades iraníes confirmaron la muerte del líder supremo, el ayatolá Ali Jameneí, quien gobernó el país durante más de 37 años. Jameneí falleció en su oficina cuando los bombardeos alcanzaron su residencia en Teherán, según los comunicados oficiales que decretaron 40 días de luto nacional.

Las operaciones militares han dejado más de 200 civiles muertos y cientos de heridos, con informes de víctimas en ataques a instalaciones educativas y zonas urbanas.

Ataques iraníes

En respuesta, Irán ha lanzado una intensa ola de misiles y drones contra objetivos israelíes y bases militares estadounidenses en varios países del Golfo Pérsico, incluyendo Baréin, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos, provocando a su vez víctimas y daños en territorio israelí.

Por su parte, la comunidad internacional se ha mostrado alarmada por la situación y ha advertido del riesgo de una conflagración regional abierta, mientras las potencias occidentales advierten de represalias si Irán continúa su contraofensiva.

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