Publicada

Este año los contribuyentes podrán deducirse algo más. Según el Ministerio de Hacienda, miles de personas podrán deducirse hasta 600 euros para neutralizar el Impuesto sobre las Personas Físicas (IRPF).

Esto se debe a la subida del salario mínimo interprofesional (SMI), es decir, el salario asciende hasta los 1.221 euros mensuales por catorce pagas. Por tanto, la nueva deducción tendrá el mismo esquema o similar que en 2025.

Según las estimaciones del sindicato de técnicos de Hacienda (Gestha), la rebaja fiscal alcanzará los 592 euros anuales, cerca del doble de la deducción actual, que es de 340 euros al año, para los contribuyentes con una remuneración inferior a 17.256 euros anuales.

De este modo, este curso va a tributar en función de las retenciones aplicadas por sus empleadores y, después, en la declaración de la Renta de 2027, recibirán una devolución por el mismo importe gracias a la reducción de 592 euros anuales que aún debe promulgarse mediante una ley.

La subida del salario mínimo interprofesional acordada con CCOO y UGT supone 37 euros más al mes respecto a la cuantía de 2025 o 518 euros más al año, sin tributación en el IRPF. Este incremento beneficiará a cerca de 2,5 millones de personas.

Para la subida de 2025, que situó el SMI en 1.184 euros al mes, los ministerios de Hacienda y de Trabajo acordaron que los perceptores de esta renta mínima no tuvieran que tributar en el IRPF.

Para ello, se introdujo una deducción en la cuota del IRPF que permitía que los asalariados que cobran el SMI o menos no tributen el IRPF en la declaración de la renta de 2025 (que se hace en 2026).

Diferentes deducciones

Los contribuyentes deben tener en cuenta que hay diferentes deducciones, es decir, cantidades que pueden restar a su base imponible o de la cuota íntegra del impuesto, y estas varían según la situación personal y familiar de cada contribuyente.

Para la Renta 2026, que equivale al ejercicio 2025, puedes deducirte la eficiencia energética, la maternidad hasta 1.200 euros al año, el alquiler y las rentas bajas hasta 340 euros para ingresos inferiores a 18.276 euros.

En cambio, los autónomos pueden disfrutar de algunos beneficios fiscales, ya que pueden optar por retribuciones que no son dinerarias, como seguros médicos, abonos de transportes, las dietas, herramientas de trabajo, etc.