El Laboratorio de Referencia del Ministerio de Agricultura ha confirmado este viernes 39 nuevos positivos en peste porcina africana (PPA) en jabalíes localizados en el área de Collserola, elevando la cifra total a 142 animales infectados desde que se detectara el primer foco el pasado mes de noviembre.
A pesar del goteo constante de positivos en la fauna salvaje, el último informe de actualización del Ministerio arroja un dato para el optimismo del sector cárnico: las inspecciones en las 57 explotaciones porcinas de la zona infectada no han detectado, hasta la fecha, ninguna sintomatología ni lesiones compatibles con la enfermedad. El muro de contención entre el jabalí y el cerdo doméstico, por ahora, resiste.
El regreso de los cazadores
Tras dos meses de parálisis total de la actividad cinegética para evitar el movimiento de animales infectados, el Govern y la Federació Catalana de Caça han acordado retomar las batidas este fin de semana.
Un jabalí en una imagen de archivo
La estrategia se centrará en la denominada "zona de bajo riesgo", una corona de seguridad situada entre los 10 y 20 kilómetros del foco inicial.
Esta reactivación afectará a 54 áreas privadas de caza y zonas emblemáticas como Sant Llorenç del Munt i l’Obac, Montserrat y el Garraf.
El objetivo es reducir drásticamente la población de jabalíes para minimizar las posibilidades de contacto y proteger los cultivos.
Protocolos de "bioseguridad extrema"
El regreso a la actividad cinegética está condicionado a una serie de requisitos de seguridad muy estrictos que los cazadores deben seguir a rajatabla.
Todos los animales abatidos durante las batidas deberán ser sometidos obligatoriamente a una toma de muestras de sangre y, posteriormente, sus restos tendrán que depositarse en los contenedores específicos habilitados en los cotos para una gestión de residuos segura.
Además, los participantes deben aplicar medidas higiénicas rigurosas que incluyen la limpieza personal y la desinfección de perros, vehículos y remolques tras cada jornada.
Una piara de jabalíes
Como medida crítica para blindar el sector ganadero, queda totalmente prohibido acceder a cualquier explotación de porcino antes o después de la actividad, y en caso de hallar un animal muerto en el monte, la batida se suspenderá de inmediato para activar el protocolo de emergencia a través del 112.
Blindaje terrestre
Mientras los cazadores actúan en la periferia, en el núcleo del brote se han reforzado las medidas físicas. Se han identificado 180 puntos de paso de riesgo donde se están instalando pasos canadienses y vallados para evitar que los jabalíes infectados abandonen el área de Collserola.
Hasta el momento, los servicios de vigilancia han analizado más de 900 ejemplares, de los cuales 549 fueron capturados y 389 hallados muertos en el medio natural (vigilancia pasiva).
