Jeffrey Epstein con el Hotel W en el fondo y uno de los documentos en los que se menciona la ciudad de Barcelona

Jeffrey Epstein con el Hotel W en el fondo y uno de los documentos en los que se menciona la ciudad de Barcelona Crónica Global

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Epstein en Barcelona: “Todavía puedo escuchar los jadeos de esa ciudad”

El financiero y depredador sexual estadounidense se jactaba ante Boris Nikolic, consultor de la Fundación Bill Gates, de "lo divertida" que era la Ciudad Condal

Más información: Epstein tenía un 'conseguidor' de mujeres en Barcelona

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El financiero, depredador sexual y pederasta Jeffrey Epstein se jactaba de "lo divertida" que era Barcelona y de "cómo seguía escuchando los jadeos", en referencia a las relaciones sexuales, cuando se alejaba de la Ciudad Condal.

Así de textual lo dijo el propio Epstein en dos correos electrónicos enviados al científico Boris Nikolic, asesor científico de la Fundación Bill y Melinda Gates, y que ahora han aflorado gracias a la desclasificación que ha hecho el Departamento de Justicia (DoJ) de los Estados Unidos.

En una de las comunicaciones, enviada el 8 de agosto de 2011, Epstein --que falleció en 2019 en una prisión de Nueva York-- le asegura a Nikolic que "Barcelona es divertida".

En otro de los mensajes, remitido dos días después, el 10 de agosto, el inversor y wealth manager reconocía sin paños calientes que estaba en Dubái, "pero que aún podía escuchar los jadeos de Barcelona".

Mensaje en el que se lee como Jeffrey Epstein conversa con Boris Nikolic

Mensaje en el que se lee como Jeffrey Epstein conversa con Boris Nikolic

Viajes, mujeres y sexo

Los correos se enmarcan en la relación que tuvo el también exbanquero de Bear Stearns con la capital catalana. Y que a tenor de los miles de documentos publicados por el DoJ el pasado viernes, fue muy intensa.

En total, constan 1.208 documentos en los que se menciona la ciudad de Barcelona: viajes, visitas, negocios, clases de rope bondage y chicas.

Así, queda más que demostrado que el conseguidor de servicios sexuales para parte de los ricos y famosos de todo el mundo visitó Barcelona en diversas ocasiones, y se alojó en hoteles de lujo, incluido el W Barcelona (u hotel vela), o el discreto Soho House, al que solo se accede por recomendación de otros miembros del club.

Piscina del Hotel W de Barcelona

Piscina del Hotel W de Barcelona

'Conseguidor' de chicas

También en la Ciudad Condal, el condenado por incitación al tráfico de menores tenía un conseguidor de mujeres. Se trataba del fotógrafo y scout francoargelino Daniel Siad.

Siempre según los correos electrónicos volcados, Siad se instaló en la Ciudad Condal para captar a mujeres jóvenes. Lo consiguió, a tenor de sus palabras. Logró acercarse a chicas que podrían interesar a Epstein, le envió fotografías y vídeos de las mismas e, incluso, llegó a presentarle a varias de ellas.

En una de las comunicaciones, Daniel Siad le envió más de una docena de archivos de imagen de una joven llamada Jalena Markovic para que Epstein los revisara.

Correos con las imágenes de Jalena Markovic

Correos con las imágenes de Jalena Markovic

'Castings'

En cualquier caso, el objetivo de la captación de víctimas era, presuntamente, convencerlas para ofrecérselas a otras personas, muchas de ellas acaudaladas e influyentes.

En toda la sucesión de documentos ahora públicos, el conseguidor de mujeres le explicaba a Epstein que tenía "diferentes modelos acampadas en mi piso de 35 metros cuadrados", y le anunciaba que le enviaría fotos. Un patrón de conducta que se fue repitiendo en sucesivas conversaciones entre ambos.

Además de pedir imágenes de las chicas, el magnate estadounidense se interesaba por su edad y su apariencia física, en especial si parecían más jóvenes de lo que eran.

Chantaje sexual

En ocasiones, las chicas terminaban manteniendo relaciones sexuales con el propio Epstein, según los correos. Algunas de las modelos captadas en Barcelona tuvieron contactos íntimos con el depredador. Hubo, también, intercambios económicos entre ambas partes.

A cambio de esos pagos, el financiero les pedía material sexual, como fotografías explícitas de sus partes íntimas.

Todo ello, fue posible gracias al hecho de que Barcelona aparentaba ser "muy segura" para este tipo de reuniones, más que París (Francia), destacó el ojeador Daniel Siad.

En Cuba o Marruecos

Sea como fuere, esa conducta en Barcelona se repitió en otros puntos del globo como Cuba o Marruecos, a los que el pederasta viajó. De nuevo, el mismo modus operandi: captación de modelos, casting en hoteles de lujo, recibir el visto bueno de Epstein y solicitar las imágenes de carácter íntimo que el depredador quisiera.