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El problema del agua en Anglès (Girona) se prolonga este martes y mantiene sin suministro a cerca de 6.000 vecinos, casi 48 horas después del hundimiento de una calle que afectó a todo el sistema de abastecimiento.

Según ha confirmado el Ayuntamiento a Crónica Global, a primera hora de este martes el suministro todavía no se había restablecido.

"Todavía no tienen agua", señalan fuentes municipales, que explican que algunos vecinos están recurriendo a soluciones improvisadas, como una cisterna privada situada junto al consistorio, donde se están desplazando para recoger agua.

El consistorio confía, no obstante, en que la situación pueda solucionarse "lo antes posible" y apunta a que la reparación podría completarse a lo largo de esta tarde, si no surgen nuevos contratiempos.

Agua no apta para el consumo

Mientras duren los trabajos, el Ayuntamiento mantiene el reparto de agua potable mediante camiones cisterna, ubicados en el aparcamiento de la Burés en dos franjas horarias, de 10:00 a 13:00 y de 16:00 a 20:00 horas, para que los vecinos puedan llenar garrafas.

Paralelamente, se está introduciendo agua en el sistema sin garantías sanitarias, destinada únicamente a usos domésticos que no impliquen ingesta.

El propio Servei Municipal d’Aigües ha advertido de que el agua del grifo no es apta para beber, cocinar ni lavar alimentos, aunque sí puede utilizarse para higiene personal —con precauciones— y limpieza.

Retrasos en las conexiones

En un comunicado difundido en redes sociales, el Ayuntamiento informó de que este lunes no se pudieron completar las tareas de conexión de la nueva tubería, por lo que los trabajos se han reanudado este martes con el relleno de la base de soporte.

El sistema de suministro funciona por gravedad, lo que provoca que la llegada del agua sea desigual según las zonas del municipio.

Las tareas se desarrollan en colaboración con la empresa concesionaria, Aqualia, que estudia distintas alternativas para restablecer el servicio en el menor tiempo posible.

El origen del problema

El corte de suministro se produjo el domingo, cuando unos cincuenta metros de la calle Pla de la Coma se hundieron tras el desprendimiento del talud que la sustenta, junto a una riera.

Bajo la calzada discurren las conducciones que conectan con el depósito municipal, cuya rotura dejó sin agua a todo el pueblo.

El incidente no causó heridos ni daños en las viviendas cercanas, aunque obligó a desalojar vehículos y a acordonar la zona afectada.

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