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Enero del 2026 abre la puerta a la esperanza de avanzar hacia el difícil objetivo de cero muertes en las carreteras catalanas en un año natural, pero queda aún mucho camino.

En los pasados 31 días, murieron cuatro personas en las vías interurbanas de Cataluña, la cifra más baja en cualquier mes en la última década (2016-25), quitando dos momentos durante la pandemia.

En plena pandemia

Solo en junio del 2020 y enero del 2021, ambos marcados aún por las limitaciones a la movilidad derivadas de la pandemia, hubo menos víctimas mortales en el asfalto: tres en cada caso.

Por lo que respecta a los fallecimientos del corriente, se trata de un ciclista embestido por un conductor bebido, un paquete, un motorista y una conductora que chocó contra un jabalí.

Un jabalí herido en un accidente de tráfico EUROPA PRESS

En datos

Dos mujeres (30 y 34 años) y dos hombres (40 y 56). Dos en fin de semana y dos entre semana, más tarde de las ocho. Tres en Barcelona (Castellbisbal, ManresaSubirats) y uno en Tarragona (L’Ampolla).

Las vías teñidas de negro en enero fueron la AP-7, la N-340, la C-25 y la C-243a. Todas registraron muertes en 2025, especialmente la primera (17).

Tiempo adverso

Sin embargo, hay que tomar estos datos con cautela. Enero ha sido un mes atípico en el asfalto por distintos motivos que han alterado el comportamiento de los conductores.

El tiempo es uno de ellos. La climatología adversa de buena parte del primer mes del año puede haber jugado a favor de forma paradójica.

La AP-7, cortada

Según el estudio Impact of weather conditions and road type on traffic safety, el mal tiempo empeora el firme y la visibilidad, lo que obliga a aumentar las precauciones al volante, y disuade también de salir.

Por otra parte, hay que mencionar el corte en un tramo de la AP-7 en sentido sur a causa del accidente de tren de Gelida, que también ha alterado la movilidad.

Obras de reparación en la autopista AP-7 a su paso por Gelida Ministerio de Transporte

Caos en Rodalies

Por no hablar de los problemas de Rodalies, que han provocado el aumento del tráfico rodado como alternativa a los inoperativos trenes, pero sin pérdidas personales.

Todo ello, sin olvidar las tareas de prevención y concienciación del Servei Català de Trànsit, que han logrado una tendencia descendente en los últimos años.

Notable reducción

Sea como sea, enero ha cerrado con cuatro muertos en el asfalto, siete menos que en 2025 (la reducción es del 64%), y cuatro menos que en 2019 (-50%), año de referencia.

La hoja de ruta fija la reducción del 50% de la mortalidad en las carreteras cada década. Para ello, 2030 tendría que acabar por debajo de las 88 víctimas, la mitad que en 2019. Pero, a este ritmo, 2026 acabaría con 47 víctimas.