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La temperatura en la Cerdanya roza los bajo cero, pero el clima social en su capital, Puigcerdà, atraviesa un momento de fricción.

"No somos una cifra, ni mano de obra barata, ni invitados de paso. Somos Puigcerdà". Con esta premisa, las principales asociaciones de inmigrantes de la villa han convocado una movilización sin precedentes para este viernes 30 de enero a las 20:00 horas.

Cartel de la convocatoria de la manifestación de varias asociaciones extranjeras de Puigcerdà contra la gestión municipal Cedida

Bajo el lema "Basta de tanta prepotencia", colectivos de Bolivia, Perú, Colombia, Camerún y la transversal asociación Nous Ciutadans marcharán desde el Campanario hasta las puertas del Ayuntamiento.

Su reclamo se centra en la gobernanza; exigen recuperar una interlocución fluida que, aseguran, se ha interrumpido en los últimos seis meses.

El conflicto estalló definitivamente este lunes, cuando los colectivos se negaron a asistir a una ronda de reuniones individuales convocada in extremis por el consistorio.

Un correo enviado a la Asociación de Bolivianos en la Cerdanya de parte del Ayuntamiento de Puigcerdà para convocar una reunión Cedida

Las asociaciones interpretaron la maniobra como un intento de "divide y vencerás" y exigieron una mesa de diálogo conjunta que nunca llegó.

Tras este desencuentro, aflora una relación compleja entre la administración local, formada tras la moción de censura de julio de 2025, y una realidad demográfica cambiante que reclama mayor participación.

La burocracia como arma de desgaste

El nexo común entre las asociaciones de distintos orígenes es la dificultad para gestionar sus actividades dentro de los tiempos administrativos actuales.

Las entidades describen una dinámica de gestión de desgaste por silencio que termina, en la práctica, impidiendo la realización de eventos.

El caso de la Asociación de Camerún es el paradigma de esta parálisis. Su representante, una empresaria del sector limpieza y residente en la villa desde hace 26 años, solicitó en diciembre de 2024 el uso del Casino Ceretà para un desfile de moda africana previsto para el verano siguiente.

"Falta de respeto"

La respuesta del Ayuntamiento llegó el 25 de julio, apenas cuatro días antes de la fecha solicitada. Un evento cultural que requiere meses de preparación y logística fue cancelado por inacción administrativa.

"Es normal que me digan sí o no, pero con antelación. Contestar cuatro días antes es una falta de respeto", lamenta la portavoz a Crónica Global

El correo en que la Asociación de Bolivianos en la Cerdanya declina la petición de reunión del consistorio Cedida

No es un caso aislado. Juan Amaro, presidente de Nous Ciutadans, relata un episodio de "cortocircuito" comunicativo vivido esta misma semana.

Tras un extenso intercambio de mensajes con el alcalde, Joan Manel Serra, para tratar estas problemáticas, la respuesta institucional fue remitirle a la presentación de una "instancia formal" al no constar oficialmente las quejas previas.

Amaro califica esta situación de "vacile", al considerar que la formalidad burocrática se utiliza para dilatar soluciones a problemas ya conocidos.

Doble vara de medir

Las asociaciones han documentado una doble vara de medir en el uso del espacio público que consideran discriminatoria.

El agravio más flagrante involucra al Casal Municipal. Según denuncia Nous Ciutadans, el consistorio les denegó el uso de este espacio alegando motivos de seguridad por "falta de salidas de emergencia".

Sin embargo, la indignación se disparó al comprobar que el mismo recinto se habilitó sin problemas técnicos para la tradicional Cabalgata de Reyes, un evento masivo organizado por el propio Ayuntamiento.

A esto se suman las restricciones a la Asociación de Bolivianos. El grupo denuncia recortes en los horarios de sus ensayos folclóricos basándose en supuestas "quejas vecinales" de las que nunca se les mostraron pruebas, denuncias ni informes de la Policía Local.

Asimismo, critican la gestión de Núria Muñoz (Impulsem Puigcerdà - ERC), regidora de Inmigración, durante sus festividades, citando órdenes verbales para instalar escenarios a ras de suelo ("aquí mando yo", le atribuyen), en contra de la costumbre técnica de elevarlas para reducir el impacto acústico.

Desmantelamiento cultural

Sin embargo, lo que realmente ha puesto en pie de guerra a la comunidad no son las formas, sino el fondo.

Fuentes de la comunidad colombiana han confirmado a este medio que el Ayuntamiento baraja un plan para reestructurar el calendario festivo.

Según su información, el Ayuntamiento estaría valorando que festividades consolidadas —como la Fiesta Multicultural, con 20 años de historia, o la Virgen de Urkupiña— pasen a tener carácter bienal (cada dos años).

Trato "autoritario"

Las entidades interpretan esta posible medida como un paso atrás en su visibilidad. "Quieren reducir nuestra presencia", señalan desde el colectivo, defendiendo la continuidad anual de unas celebraciones que consideran parte del patrimonio cultural de Puigcerdà.

La gestión de estas áreas recae en Muñoz. La regidora ha sido objeto de críticas por parte de las asociaciones. Los portavoces describen un trato "autoritario" en las reuniones y lamentan la falta de empatía. 

Peso demográfico

Los datos oficiales del Idescat ya situaban la población extranjera en Puigcerdà cerca del 24% en 2023, pero las proyecciones actuales de las asociaciones elevan esa cifra por encima del 30%, con unos 3.800 vecinos de origen migrante sobre un padrón de 10.600.

Según estimaciones de Nous Ciutadans, los "nuevos vecinos" regentan cerca de 50 comercios locales, desde la restauración y la hostelería hasta servicios esenciales, manteniendo vivo el tejido comercial de la villa.

"Aquí nadie pide favores ni caprichos, somos parte de Puigcerdà. Cotizamos, convivimos y sumamos", sentencian en su manifiesto.

Un gobierno en horas bajas

Por otro lado, el gobierno de Joan Manel Serra (ERC) afronta esta crisis social en un momento delicado. El ejecutivo local, conformado tras desplazar a Junts en julio de 2025 mediante una moción apoyada por regidores no adscritos, se ha visto recientemente desbordado por una emergencia sanitaria: la intoxicación por monóxido de carbono ocurrida este domingo 25 de enero en el Polideportivo, con decenas de afectados.

El nuevo alcalde de Puigcerdà, Joan Manel Serra, con su equipo de gobierno Europa Press

Aunque el alcalde ha aludido a esta situación de emergencia para explicar la dificultad de agenda actual, las asociaciones sostienen que el "silencio" administrativo viene de meses atrás.

Ante la falta de avances, Nous Ciutadans ha confirmado que ha iniciado contactos con el Consell Comarcal, buscando una mediación supramunicipal. Mientras tanto, la calle dictará sentencia. 

Este digital ha contactado con el Ayuntamiento de Puigcerdà y, hasta el momento de cierre de este artículo, no se ha recibido ninguna respuesta. 

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