José Elías ha expresado, en el pódcast Búscate La Vida, su escepticismo ante las recientes propuestas del Gobierno de Pedro Sánchez para solucionar el problema de la vivienda en España.
Según el empresario, las medidas tomadas parecen ignorar conceptos básicos de "primero de economía", sugiriendo que quienes gobiernan deberían actuar con la pericia técnica de un "médico" y no de forma improvisada o ideológica al intentar arreglar un mercado tan complejo.
Una de las medidas comentadas es el incentivo fiscal que permite a los propietarios ahorrarse el 100% del IRPF si deciden no subir el precio del alquiler.
Para el empresario catalán, este movimiento representa un intento por ofrecer alguna "facilidad al que alquila", ya que hasta ahora el propietario se limitaba a mirar el mercado "desde la barrera" debido a la falta de incentivos y al miedo a ser señalado constantemente como un especulador.
Elías es tajante y afirma que, si se llegara a expropiar una vivienda en el país, como ha propuesto Podemos, socios de Pedro Sánchez en el Gobierno, para los fondos de inversión, "al día siguiente no compra pisos para alquilar ni Dios".
Además, defiende que la expropiación destruye la seguridad jurídica necesaria para que los ciudadanos inviertan sus ahorros, asegurando que, si se ataca la propiedad privada de esa forma, "no los comprarías tú ni los compraría nadie".
El problema de fondo, según explica, reside en la ley de oferta y demanda, la cual define como una "ley natural" que no se puede cambiar por decreto. Elías sostiene que para que bajen los precios, la única solución real es poner más pisos en el mercado de alquiler.
De lo contrario, si la oferta es mínima y hay "siete personas por cada piso", el precio subirá inevitablemente sin importar las leyes que se aprueben.
No obstante, Elías reconoce que la idea de que la gente cobre más es positiva, advierte que estas medidas pueden ser contraproducentes si no se manejan con cuidado, ya que el exceso de presión sobre quienes ofrecen bienes o servicios —ya sea empleo o vivienda— termina por bloquear el mercado y perjudicar a la mayoría.
En definitiva, el empresario insiste en que el sector inmobiliario necesita incentivos y garantías en lugar de medidas coercitivas. Para él, señalar al propietario y permitir situaciones como la ocupación solo consigue que la oferta desaparezca, agravando el problema que el Gobierno pretende solucionar.
