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La red viaria catalana afronta este jueves, 29 de enero, una mañana marcada por retenciones generalizadas en los accesos a Barcelona y por el nuevo cierre de la AP-7 en sentido sur, a la altura de Martorell, reactivado por motivos de seguridad en el marco de las obras de estabilización del talud de Gelida.

Según el Servei Català de Trànsit (SCT), la A-2 registra hasta ocho kilómetros de retenciones entre Sant Joan Despí y Pallejà, en sentido Barcelona, uno de los principales puntos conflictivos de la primera hora.

A esta congestión se suman las habituales colas en las rondas de Barcelona, con circulación intensa tanto en la B-10 (Ronda Litoral) como en la B-20 (Ronda de Dalt), especialmente en los tramos próximos a los nudos del Llobregat y de la Trinitat.

La AP-7, eje del dispositivo por las obras

El principal foco de atención vuelve a situarse, no obstante, en la AP-7, donde el tráfico se ve alterado por el corte total en sentido Tarragona entre Martorell y Sant Sadurní d’Anoia, un tramo de 22 kilómetros que permanece cerrado para continuar los trabajos de reparación del talud que se desprendió la semana pasada sobre la línea de Rodalies en Gelida.

El corte obliga a desviar el tráfico por la A-2, lo que incrementa la presión sobre esta vía y contribuye a las retenciones registradas en el Baix Llobregat.

Retenciones en la AP-7

Además, Trànsit informa de congestión puntual en la AP-7 a la altura de Tarragona, donde un accidente ha provocado el cierre de un carril en sentido sur, así como de circulación lenta en varios puntos de la autopista a su paso por el área metropolitana.

Tráfico denso en la red metropolitana

En el entorno de Barcelona, también se registran colas en la B-23, entre Sant Feliu de Llobregat y Molins de Rei; en la C-31, entre Sant Adrià de Besòs y Badalona; y en la C-33 y la C-58, con retenciones tanto en sentido entrada como salida de la capital, especialmente entre Sabadell, Terrassa y Moncada i Reixac.

Nieve y desprendimientos

Más allá del área metropolitana, la situación meteorológica sigue condicionando la circulación en algunas carreteras secundarias. El Coll de Pal (BV-4024) permanece cortado en ambos sentidos por la nieve, mientras que en la BV-4031, entre Castellar de n’Hug y Toses, es obligatorio el uso de cadenas.

En el Montseny, un pequeño desprendimiento en la BV-5301 mantiene la circulación regulada con paso alternativo mediante semáforos.

Desde el SCT se recomienda planificar los desplazamientos, seguir las rutas alternativas habilitadas —especialmente mientras dure el corte de la AP-7— y extremar la precaución en las vías afectadas por las condiciones meteorológicas y la elevada intensidad de tráfico de la hora punta.