La autopista AP7 entre Barcelona y Tarragona vuelve a cortarse en sentido sur para continuar los trabajos de reparación del talud que se desprendió sobre las vías de un tren de Rodalies a la altura de Gelida, el martes de la semana pasada.
Así lo ha anunciado el Ministerio de Transportes, que ha argumentado esta nueva interrupción "por motivos de seguridad" para llevar a cabo los trabajos con plenas garantías.
22 kilómetros entre Martorell y Sant Sadurní
"Continuamos con los trabajos de estabilización del talud con maquinaria pesada en la calzada y personal en la parte baja", asegura el ministerio.
Ello ha obligado a volver a cerrar por completo este tramo de 22 kilómetros de la AP-7 en sentido sur, desde Martorell hasta Sant Sadurní d'Anoia (Barcelona).
Una semana más de interrupción
El director del Servei Català de Trànsit (SCT), Ramon Lamiel, espera que la interrupción de la circulación dure al menos una semana, que podría alargarse en función de las condiciones meteorológicas u otros imprevistos.
Lamiel ha reconocido que la decisión supone "un paso atrás", pero se adopta por razones de "seguridad" mientras se realizan esas tareas de asentamiento del talud.
Traslado de la maquinaria
En una atención a los medios, Lamiel ha explicado que esas obras de reparación que empezaron la semana pasada deben ejecutarse también en el carril derecho, lo que obliga a trasladar la maquinaria a la parte izquierda.
La AP-7, a su paso por Gelida, en una imagen de archivo
Según ha indicado el responsable de Tráfico de la Generalitat, la maquinaria se podía ubicar en el carril central, lo que permitió abrir el carril izquierdo este sábado a mediodía. Pero como los operarios deben "escarbar" más allá del talud dañado, las grúas y el material necesario se deben trasladar al lado izquierdo.
Lamiel ha negado que la reapertura de un carril el pasado sábado fuera insegura, ya que la vía ha estado monitorizada por unos sensores de los operarios para detectar algún movimiento anormal.
Asimismo, ha descartado que las actuaciones obliguen a cortar el sentido norte.
Alternativas
Mientras dura el corte, Lamiel ha recordado que la autopista C-32 en El Garraf (Barcelona) sigue siendo gratis y puede funcionar como alternativa para descongestionar el tráfico en la entrada y salida de Barcelona, un factor que ha provocado un incremento del 100% de los vehículos en ambos sentidos, pasando de 60.000 a 120.000.
Además, ha añadido otras opciones en la circulación prelitoral para evitar colapsar la C-32. Y ha mencionado a la B-24 y la N-340, así como la A-2 hasta Igualada y descender por la C-15 hasta Vilafranca del Penedès.
