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El tren de Rodalies que la noche del pasado martes descarriló en Gelida (Barcelona) apenas tuvo margen de reacción. Solo cinco segundos.

Ese fue el tiempo del que dispuso el convoy para frenar antes de impactar contra el muro de contención que se desplomó sobre la vía, causando la muerte de un maquinista en prácticas y dejando 37 personas heridas, cinco de ellas de gravedad.

Así lo recoge el primer informe elaborado por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), organismo dependiente del Ministerio de Transportes, tras analizar los datos de la caja negra del tren siniestrado.

Fue inevitable

Según este documento preliminar, el convoy “dispuso de muy poco tiempo y distancia para frenar”: en torno a cinco segundos desde el inicio de la frenada hasta la colisión, recorriendo aproximadamente 50 metros.

No obstante, la Comisión subraya que estos datos deberán ser analizados en mayor profundidad y contrastados con los registros del Puesto de Mando, que se solicitarán a Adif, antes de extraer conclusiones definitivas sobre la secuencia del accidente.

Bomberos y Mossos en el lugar del accidente, la mañana siguiente a los hechos GALA ESPÍN Barcelona

El siniestro se produjo a las 21:23 horas de este martes 20 de enero, cuando un tren de la línea Rodalies R4, que circulaba a una velocidad aproximada de 60 kilómetros por hora, se encontró de forma súbita con un muro de hormigón desprendido y que invadía la vía.

Según el informe técnico, el segmento del muro ya estaba desprendido y se hallaba inclinado en ese momento unos 45 grados, invadiendo el gálibo de paso. El impacto fue inevitable: la estructura de hormigón acabó incrustándose en la cabina del tren, con consecuencias devastadoras.

Mientras avanzan las investigaciones sobre el origen del desprendimiento —con todas las hipótesis aún abiertas—, los datos confirman un elemento clave del accidente: la ausencia total de margen de maniobra para evitar la colisión. 

¿La lluvia tuvo algo que ver?

Por ahora, todas las hipótesis siguen abiertas. No obstante, desde el principio cobró fuerza la posibilidad de que el desprendimiento estuviera relacionado con el fuerte temporal de lluvias y viento que azotó Cataluña en los últimos días. 

Aun así, los investigadores --tutelados por un juzgado de Vilafranca del Penedès-- insisten en que será el análisis técnico el que determine qué ocurrió exactamente.

Así ha sido el accidente mortal de Rodalies en Gelida El Español

No obstante, los maquinistas ya avisaron a Renfe este pasado martes por la tarde, antes del accidente, de los posibles efectos del temporal sobre la seguridad ferroviaria.

Equipo técnico

Tras el siniestro, la CIAF activó de inmediato a sus especialistas. El equipo, compuesto por una investigadora y el secretario del organismo, se trasladó al lugar de los hechos desde sus sedes en Madrid y Córdoba para iniciar las pesquisas sobre el terreno.

Durante la inspección ocular, los técnicos centraron sus esfuerzos en analizar la integridad estructural del muro colapsado y los daños sufridos por el convoy. Asimismo, se realizó un reconocimiento exhaustivo del tramo de la autopista AP-7 que discurre sobre la zona afectada.

Podría haber sido "mucho mayor"

Óscar Puente señaló que "la desgracia" de este martes en Gelida podría haber sido "mucho mayor".

Según declaró el ministro en una entrevista para TVE, el tramo afectado estaba en obras, por lo que la velocidad estaba temporalmente reducida de los 140 kilómetros por hora habituales a los 60 en ese momento.