Los dos últimos días de inestabilidad en Rodalies siguen causando estragos en las carreteras. Aunque el servicio de trenes ha recuperado su actividad, el tráfico se ha intensificado esta mañana, ya que los usuarios aún no confiaban en poder usar el transporte público.
En este contexto, la A-2 es el escenario perfecto, ya que sumado a los conductores habituales hay aquellos que ya no pueden circular por la AP-7 debido al corte en Martorell y deben tomar la vía colapsada para trasladarse.
Incremento excepcional
En imágenes de la carretera se observan largas colas que congestionan la circulación. En una entrevista esta mañana en Catalunya Ràdio, el director del Servei Català de Trànsit, Ramon Lamiel, ha asegurado que, a pesar de que los viernes suele haber menos circulación porque muchos usuarios habituales teletrabajan, hoy se había registrado un incremento del 10% de la circulación.
Lamiel ha afirmado que, en cualquier caso, la situación de hoy es mejor que la de ayer; no obstante, se sigue viviendo una situación de excepcionalidad, especialmente en aquellas carreteras donde circulan los conductores que se desvían de la AP-7 por el corte en Martorell.
Congestión
Según los datos de Trànsit, actualmente en la A-2 hay dos kilómetros de circulación con retenciones entre Sant Feliu de Llobregat y Sant Joan Despí dirección Barcelona.
La AP-7, por su parte, acumula tres kilómetros de congestión de Vilalba Sasserra a Vallgorguina dirección Barcelona y Tarragona. No obstante, hace al menos dos horas se cortaba la carretera en Santa Perpètua de Mogoda por un accidente.
A través de sus redes sociales, Trànsit ha informado que han retirado los dos camiones accidentados del ramal. Han comunicado que ya se puede circular con normalidad.
