La estación de Sants de Barcelona este jueves por la mañana

La estación de Sants de Barcelona este jueves por la mañana SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Vida

Los audios privados de la huelga de maquinistas: Semaf ordenó el bloqueo anoche

Un comunicado interno enviado a la plantilla desmiente la versión oficial de una "recuperación progresiva"

El sindicato tildó los anuncios del Govern de "informaciones interesadas" y confirmó el parón antes del amanecer

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El caos ferroviario que mantiene hoy a Cataluña sumida en una parálisis de movilidad total no ha sido un accidente operativo de última hora, ni un imprevisto matutino.

Mientras los portavoces del Govern y la dirección de Rodalies de Catalunya difundían ayer miércoles un mensaje de calma, prometiendo una "reanudación progresiva del servicio" para primera hora de este jueves, la realidad subterránea era radicalmente distinta.

La plantilla de conducción ya tenía la orden contraria brillando en las pantallas de sus teléfonos móviles desde la noche anterior.

Según ha podido confirmar Crónica Global, el Sindicato Español de Maquinistas y Ayudantes Ferroviarios (Semaf) envió ayer por la noche un comunicado interno a sus afiliados, distribuido a través de canales privados de mensajería, en el que desmentía tajantemente la vuelta a la normalidad que la Administración vendía a la ciudadanía en los informativos nocturnos.

La "información oficial"

En el mensaje, el sindicato advertía a los trabajadores contra lo que calificaban de propaganda institucional, preparando el terreno para el escenario de estaciones fantasma que se ha encontrado hoy el usuario.

"Ante las informaciones interesadas que se están dando en diferentes medios sobre una supuesta reapertura del servicio, mañana a las 6:00 de la mañana confirmamos que no", rezaba la directiva sindical leída esta misma mañana un miembro del personal de una estación de Rodalies del Área Metropolitana de Barcelona.

El texto es la prueba de que la narrativa institucional entre Renfe, Adif y la Generalitat carecía de un tercer actor, la plantilla de maquinistas, que ya había decidido no arrancar los motores mucho antes de que sonaran los despertadores de miles de pasajeros afectados.

La desconexión entre los despachos y la vía quedó patente al amanecer. Gabriel relata cómo al llegar a su puesto a las 06:00 horas, los monitores de información al viajero todavía sostenían la ficción oficial: "Cuando he llegado a las 6 de la mañana, la pantalla marcaba que se iba a reanudar el servicio progresivamente y automáticamente a las 6:15 y han dicho que por causas operativas no se presta servicio".

La estación de Sants de Barcelona vacía este jueves

La estación de Sants de Barcelona vacía este jueves SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Garantías de papel mojado

El motivo del bloqueo, según desvela este comunicado interno, trasciende el conflicto laboral habitual y se enmarca en la psicosis de seguridad desatada tras el descarrilamiento del pasado martes en Gelida.

El mensaje de Semaf detalla a sus afiliados que, durante el día de ayer, la empresa les hizo llegar "varias propuestas de garantías" para intentar salvar la operativa del jueves. Sin embargo, la parte social las consideró "altamente insuficientes".

El sindicato justificaba su negativa a operar alegando que, "incluso después de enviárnoslas [las propuestas], se han seguido sucediendo incidencias en lugares que supuestamente estaban garantizados".

Sants informa de la suspensión del servicio de Rodalies

Sants informa de la suspensión del servicio de Rodalies David Zorrakino Europa Press

La exigencia es clara: hasta que Adif no "certifique el estado de las líneas" por escrito, los maquinistas se niegan a asumir la responsabilidad de circular, convirtiendo la jornada en una huelga de celo de facto que ha dejado en papel mojado las previsiones del ministro Óscar Puente de reanudar el servicio.

Realismo mágico a las 06:11

Hubo, eso sí, un único y solitario intento de normalidad que ahora parece casi una anécdota de realismo mágico ferroviario. A las 06:11 horas, un tren "fantasma" salió de Castelldefels hacia Vilanova.

"Han cerrado puertas, ha hecho amago de marcha [...] ha llegado a Vilanova y no ha vuelto a pasar nada más. Ni ha vuelto ni para atrás". Fue el único convoy que rompió el silencio antes de que la red cayera en el letargo total.

La ratonera del Garraf

Más allá de la batalla política y sindical, el resultado a pie de andén es una odisea humana, especialmente dramática para los usuarios de la zona sur.

Mientras que las conexiones hacia Barcelona se han podido parchear con autobuses de línea regular, el tramo hacia Sitges y Vilanova i la Geltrú se ha convertido en una ratonera.

"Aquí el problema gordo que tenemos es hacia la zona Sitges, Vilanova, porque no hay autobuses de línea", explican desde la estación.

Al tratarse de una suspensión total y no de unas obras planificadas —donde se activa un Plan Alternativo de Transporte (PAT)—, es "imposible abastecer de autobuses a todas las estaciones del núcleo".

Estación modernista de Vilanova i la Geltrú | WIKIPEDIA

Estación modernista de Vilanova i la Geltrú | WIKIPEDIA

El absurdo ha llegado a tal punto que trabajadores del turno de noche en Vilanova se han visto obligados a realizar trayectos inversos de más de 20 kilómetros, viajando hasta El Prat de Llobregat para intentar encontrar un enlace que les devuelva a casa en sentido contrario.

"El chico que venía, que iba para Garraf, ha dicho que iba al Prat [...] que te tengas que ir casi 20 kilómetros para atrás para luego volver... es caótico", lamentan desde la taquilla, describiendo una situación peor que la de una huelga general.

"Donde hay patrón..."

Con el servicio suspendido y las autoridades acusándose mutuamente —Pere Macias calificando la situación de "intolerable" y Renfe hablando de "huelga encubierta"—, todas las miradas están puestas en los acuerdos entre Generalitat, Adif, Renfe y Semaf.

El mensaje interno de los maquinistas ya advertía anoche que "hasta que no se celebre la reunión" y se firmen las garantías de seguridad, "no se presta servicio ninguno".

En las estaciones, entre andenes vacíos y pasajeros resignados a buscarse la vida por carretera, el personal sentencia de este modo el colapso: "Donde hay patrón, no manda marinero".