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Una fina llovizna doraba la carretera comarcal que une Gelida y Sant Sadurní d'Anoia, en la frontera norte del área metropolitana de Barcelona.

En un entorno forestal, salpicado de urbanizaciones aquí y allí, la luz estroboscópica de las sirenas ha roto el descanso de los vecinos, que se han aglomerado cerca de la vía atestada de servicios de emergencia temiendo que se hubiera repetido la tragedia de Adamuz (Córdoba) a pocos metros de sus patios. 

"Venimos de todo lados, no solo de nuestro sector", admitía a Crónica Global, uno de los Mossos d'Esquadra que regulaba el tráfico.

¿Su cometido? Derivar a los familiares de los accidentados que llegaban en vehículos particulares hacia el centro cívico habilitado, a los curiosos, a la numerosa prensa y al flujo constante de técnicos de Adif y Renfe. 

Al menos un fallecido 

Mientras las idas y venidas de periodistas y equipos de emergencia seguían sacudiendo la calma de esta urbanización en Can Martí de Baix, se confirmaba la peor de las noticias: al menos una persona habría muerto como consecuencia del accidente. 

Según las primeras informaciones, la persona fallecida en el accidente sería el maquinista del tren. La escena, ya de por sí sobrecogedora, ha adquirido entonces otra dimensión. 

Accidente ferroviario en Gelida por el descarrilamiento de un tren tras la caída de un muro de contención Lorena Sopêna / Europa Press

De acuerdo con las primeras hipótesis, un muro de contención se habría desprendido, presuntamente como consecuencia del temporal 'Harry', provocando una colisión de extrema gravedad que ha convertido la noche en una de las más oscuras que se recuerdan al norte de Barcelona.

Una jornada sin tregua

En paralelo al operativo de rescate improvisado en esta zona boscosa entre ambas poblaciones, se han vivido momentos de actividad frenética en el Centro de Coordinación Operativa (CECOR) instalado en Sant Sadurní d’Anoia.

Hasta allí se han desplazado varios miembros del Govern: la consellera de Interior y Seguridad Pública, Núria Parlón; la consellera de Territorio, Sílvia Paneque; y el conseller de Presidencia y presidente accidental de la Generalitat, Albert Dalmau, ante el ingreso hospitalario del presidente, Salvador Illa.

El centro de mando se ha activado de inmediato, sin apenas dar tregua a una jornada ya marcada por el temporal de lluvias. Tras horas gestionando incidencias derivadas del mal tiempo, las autoridades se han visto obligadas a reactivar todos los recursos, esta vez por un accidente ferroviario de gran magnitud que ha obligado a redoblar esfuerzos en cuestión de minutos.

En la zona cero del accidente de Gelida El Español

Los detalles del accidente de tren de Gelida

Una veintena de heridos

Y, mientras tanto, se desarrollaba una tercera escena, más silenciosa, pero no menos dura: la de los viajeros del tren y sus familiares.

Tras ser rescatados por los Bomberos de la Generalitat,  los 37 pasajeros han sido derivados en función de la gravedad de su estado. Algunos caminaban aturdidos hacia los puntos de primera atención; otros han sido trasladados en ambulancia a centros hospitalarios.

Según las primeras informaciones, se han registrado una veintena de heridos y al menos cinco personas se encuentran en estado grave. Una, incluso, tuvo que ser rescatada tras quedar atrapada en medio de los restos del convoy accidentado. 

Agentes de los Mossos d'Esquadra en el dispositivo de control tras el accidente en Gelida Crónica Global

En este sentido, se ha activado también un dispositivo de atención a los familiares de los afectados. El centro habilitado para ese fin se ha instalado en el centro cívico de la urbanización Casablanca, en el municipio de Subirats, concretamente en el carrer de les Moreres, número 2.

Hasta allí han comenzado a dirigirse allegados y familiares en busca de información, en una noche marcada por la incertidumbre y la espera.