El camión de Javier, el profesional de transporte por carretera o ferrocarril que avisa de la inseguridad en el sector

El camión de Javier, el profesional de transporte por carretera o ferrocarril que avisa de la inseguridad en el sector Cedida

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Javier, camionero, ante el auge de robos en Cataluña: "Viajamos con miedo"

El sector del transporte alerta de un aumento de los asaltos en carretera, denuncia la falta de áreas seguras y reclama más vigilancia en puntos críticos

Contenido relacionadoCaen las dos bandas responsables de más de 80 alunizajes y robos a camiones en el área metropolitana

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Javier lleva 35 años al volante de un camión. Ha recorrido de arriba abajo la provincia de Barcelona, ha visto cambiar el sector, endurecerse los tiempos y apretarse los márgenes.

Pero si hay algo que, asegura, ha ido a peor en los últimos años es la sensación de inseguridad. "Te paras a dormir y sabes que puede pasarte. Si no es un día, es otro", resume.

No habla de un miedo puntual ni de un episodio concreto, sino de una amenaza constante que, relata, "se ha normalizado entre los transportistas". 

Javier, transportista en activo en Cataluña, explica que su trabajo se desarrolla sobre todo de día y en rutas locales, lo que reduce su exposición a las bandas organizadas que actúan de noche.

Aún así, ha vivido robos en primera persona y ha seguido muy de cerca otros muchos casos. "No tienes alternativa cuando circulas de noche y te tienes que parar sí o sí por el tacógrafo", dice, en alusión al dispositivo obligatorio que registra datos de conducción (como los tiempos, distancias, velocidad o descansos) para asegurar el cumplimiento de la normativa de transporte. "Ahí estás con miedo, porque sabes que ese es el momento", explica.

La AP-7, epicentro de la preocupación

Esa percepción coincide con el clima que reflejan las últimas noticias y los propios datos del sector. En las últimas semanas, varios vídeos se han hecho virales mostrando a camioneros intentando frenar robos en áreas de servicio de la AP-7, especialmente en la provincia de Girona.

@elespanolcom Un camionero vivió minutos de auténtico p4nic0 en el área de servicio de La Selva, en la AP‑7 dirección Barcelona, cuando un grupo de l4dr0n3s intentó asalt4rlo de madrugada mientras descansaba dentro de su vehículo. Los delinc*3ntes se acercaron con una furgoneta con la intención de r0b4r la mercancía, aprovechando que el camión estaba estacionado para cumplir con las horas de descanso obligatorias.​ Al detectar la presencia de los asalt4ntes, el conductor reaccionó con s4ngre fría. 📹 @circuliperladreta #girona #camion #trabajador #carretera ♬ sonido original - EL ESPAÑOL 🦁

En uno de ellos, un conductor embiste con su camión la furgoneta de unos ladrones que estaban cargando mercancía tras rajar la lona del tráiler.

"El transportista va solo"

Según la Asociación de Transportistas Agrupados Condal (ASTAC), el incremento de los robos es una realidad. "Últimamente se ha incrementado bastante el robo de camiones", confirma su presidente, Evaristo Magaña Galera.

"El transportista va solo, se ve obligado a aparcar en zonas sin vigilancia, en estaciones de servicio o polígonos industriales donde no hay ningún tipo de control. Eso convierte al camión en una mercancía fácil de sustraer", alerta el vocal. 

Una imagen de archivo de la AP-7

Una imagen de archivo de la AP-7 Transit

Magaña señala especialmente las autopistas AP-7 y AP-2, así como los polígonos industriales, como puntos críticos.

"Hay zonas donde aparcan decenas de camiones sin ningún tipo de seguridad. Y si estás dentro, te pueden amenazar con una pistola o una escopeta. ¿Qué vas a hacer?", se pregunta.

A ese riesgo se suma, añade, la dificultad de denunciar. "Ir a comisaría, perder horas… para el ladrón es fácil, para el transportista todo son obstáculos".

Datos que confirman la percepción

Desde la Associació General de Transportistes Autònoms i Pimes de Catalunya (AGTC) ponen cifras a esa sensación de inseguridad.

En un estudio reciente elaborado junto a Fenadismer y Continental, el 66% de los transportistas encuestados reconoce haber sufrido algún tipo de violencia en los últimos cinco años.

Un 34% fue víctima del robo de mercancía, un 21% del robo del propio camión y un 6% sufrió ambas situaciones. Además, un 4% asegura haber sido agredido.

Un transportista en su camión

Un transportista en su camión David Zorrakino / Europa Press

Barcelona, Madrid y Andalucía concentran buena parte de estos delitos, que se producen mayoritariamente en áreas de descanso no vigiladas y en zonas de carga y descarga.

"La respuesta institucional es absolutamente insuficiente", denuncian desde la asociación, que reclama inversiones urgentes en infraestructuras y refuerzos policiales.

Robos cada vez más especializados

Para Javier, el problema no es nuevo, pero sí más visible y más profesionalizado. "Cada vez hay más actores en la delincuencia y eso hace que se vayan desplazando a otros tipos de robos", reflexiona.

Recuerda desde los llamados teloneros, que rajan la lona de los camiones durante la noche, hasta bandas especializadas capaces de vaciar un tráiler en cuestión de minutos. "Eso no lo hace cualquiera. Son grupos organizados, lo tienen todo controlado".

A lo largo de su carrera ha sufrido episodios extremos, desde robos cometidos por chóferes infiltrados hasta asaltos a punta de pistola. "En una ocasión, en la zona de Girona, secuestraron a un conductor y en media hora habían desaparecido mercancías por valor de medio millón de euros en tabaco", relata.

Sin alternativas para descansar con seguridad

Las asociaciones coinciden en señalar la raíz del problema: la falta de infraestructuras seguras. En toda España hay poco más de 50 áreas de descanso vigiladas para camiones, cuando la Comisión Europea recomienda una cada 100 kilómetros.

"Necesitamos más párkings seguros y más presencia policial en los puntos donde se concentran los transportistas, como la AP-7", reclaman desde la AGTC. Mientras tanto, los conductores siguen improvisando.

"Buscan aparcar donde sea, no pueden rechazar ningún sitio, porque no hay alternativas", explica Magaña.

Un riesgo normalizado

De noche, esa improvisación se convierte en una lotería. "Los robos no paran. Hay épocas en que se intensifican, pero nunca desaparecen", insiste el presidente de ASTAC.

Javier lo resume sin dramatismos, pero con resignación: "Esto es nuestro trabajo. Subes, bajas, vuelves a subir. Pasas muchas veces por los mismos puntos conflictivos. Y sabes que tarde o temprano te tocará".