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Llega el fin de semana y con él esa sensación de pausa que invita a salir a la calle y redescubrir la ciudad sin prisas. Nos gusta perdernos entre los mercadillos urbanos, recorrer sus puestos llenos de objetos curiosos, productos artesanos y sabores de siempre, y dejarnos llevar por el ambiente cercano y animado que se crea entre vecinos y visitantes. Es una forma sencilla y agradable de disfrutar del tiempo libre, apoyar al comercio local y volver a casa con pequeñas historias que solo se encuentran paseando.

El mercado de Tordera

El mercadillo de Tordera se celebra todos los domingos de 8 h a 14 h en el centro del municipio, y es uno de los más grandes de toda Cataluña, con más de 300 puestos repartidos por calles, plazas y zonas junto al río. Es un mercado de gran afluencia, muy popular tanto entre los vecinos como entre los turistas de la zona; y destaca por su ambiente animado, su tamaño y la variedad de productos que ofrece.

Entre sus secciones más destacadas se encuentra la ropa económica, los montones de ropa vintage y de segunda mano, fruta y verdura local, productos de payés, pollos asados y plantas para el huerto. El recorrido por las calles empedradas del centro histórico ofrece una experiencia muy completa, con terrazas para descansar y comercios abiertos.

Puede llegarse fácilmente en tren o en coche, aunque se recomienda acudir temprano para evitar aglomeraciones y facilitar el aparcamiento.

Además, ha sido reconocido con el Premio para los establecimientos centenarios de más de 150 años de la 25.ª edición de los Premios Nacionales de Comercio de Generalitat de Cataluña.

Qué ver en Tordera

Tordera, situada en la comarca del Maresme, en Barcelona, ofrece una combinación destacada de patrimonio histórico y naturaleza que vale la pena explorar. En el centro del municipio destaca la iglesia de Sant Esteve, un edificio con elementos góticos y barrocos que representa uno de los puntos culturales más importantes del pueblo y refleja siglos de historia local. 

El entorno natural de Tordera es uno de sus principales atractivos. Está rodeada por el Parque Natural del Montnegre y el Corredor, un espacio protegido de bosques mediterráneos ideal para practicar senderismo, ciclismo BTT o, simplemente, pasear por senderos señalizados entre pinos y encinas. Este incluye rutas hacia núcleos rurales como Hortsavinyà, donde la arquitectura tradicional convive con paisajes serenos, y proporciona múltiples miradores panorámicos que conectan con la biodiversidad local. Además, el curso del río Tordera y zonas como el Estany de Can Raba ofrecen entornos fluviales agradables para paseos relajados o actividades al aire libre.

Más allá de la naturaleza y la historia, cuenta con espacios urbanos y rurales que complementan la visita. El Pont de Ferro, un puente peatonal sobre el río, ofrece vistas atractivas del paisaje con el macizo del Montseny al fondo; y los parques municipales como el Parque Prudenci Bertrana son lugares habituales de ocio y encuentro para residentes y visitantes. Aprovechando su ubicación cercana a la costa, Tordera, también, sirve como base para explorar playas y actividades ligadas al mar en localidades cercanas del Maresme, combinando tranquilidad rural con oferta recreativa costera.

Tordera WIKIPEDIA

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