Aunque la musa del neonazismo en España, la ultra Isabel Peralta, finalmente no acudió a la inauguración de la primera sede de Núcleo Nacional en Cataluña, hubo otras caras conocidas durante el acto de este sábado en Sentmenat (Vallès Occidental, Barcelona).
Una de ellas fue la de Didac González, miembro destacado de los Casuals, la facción criminal vinculada históricamente a los Boixos Nois y uno de los referentes del grupo hooligan en el Vallès.
A cara descubierta
González fue, de hecho, el único asistente que apareció a rostro descubierto en el primer vídeo difundido por la propia organización ultra en redes sociales.
Una grabación promocional en la que el resto de participantes aparecen encuadrados de cintura para abajo, ocultando su identidad.
Una decisión comunicativa que hizo que Dídac González se convirtiera en la imagen pública del acto, el invitado estrella.
La sede se inauguró finalmente en Sentmenat, a escasos kilómetros del entorno habitual de González.
Aunque en redes sociales algunas voces apuntaron que él habría participado directamente en la organización del evento, fuentes próximas al ultra lo niegan y aseguran que acudió únicamente como invitado, "porque simpatiza con ellos desde hace años".
Un viejo conocido de la policía
Didac González fue detenido en noviembre de 2021 junto a otros miembros de los Casuals en una operación de la Policía Nacional en la que se investigaban presuntos delitos de tráfico de drogas, armas, extorsión, blanqueo, agresiones, trata de personas con fines de prostitución e incluso una tentativa de asesinato.
Varios de los investigados, incluido él, llegaron a ingresar en prisión. Con el paso del tiempo, sin embargo, la causa se ha ido desinflando.
Según las fuentes jurídicas consultadas, a González se le atribuiría en la actualidad únicamente un presunto delito contra la salud pública en su vertiente de narcotráfico, tras haber ido decayendo el resto de imputaciones.
El proceso, además, está pendiente de que el juez dicte auto de procedimiento abreviado, después de que en primavera de 2025 la fiscalía recurriera una resolución del instructor de Sabadell que descartaba la existencia de organización criminal —apreciando solo grupo criminal—, lo que rebajaría notablemente las penas.
Desde entonces, el caso permanece a la espera de avances.
Un acto rodeado de tensión
Con todo, Núcleo Nacional había anunciado desde hacía días su desembarco en Cataluña, que escenificó simbólicamente con un primer vídeo grabado en Montjuïc. Sin embargo, la ubicación exacta de la sede se mantuvo en secreto hasta pocas horas antes del acto.
La inauguración tuvo lugar finalmente en una nave industrial de Sentmenat, un municipio de poco más de 7.000 habitantes, situado a unos 30 kilómetros de Barcelona.
En el interior se congregaron alrededor de 150 militantes y simpatizantes del grupo neonazi, muchos de ellos vestidos de negro y con el rostro cubierto.
La nueva sede de Núcleo Nacional en Cataluña, en Sentmenat (Vallès Occidental)
La respuesta antagónica
Sin embargo, y como preveían los Mossos d'Esquadra, la respuesta antagónica fue mucho más numerosa: varios centenares de manifestantes antifascistas y de la izquierda independentista se desplazaron hasta el municipio tras conocerse la localización del evento, lo que derivó en una tarde de fuerte tensión y disturbios.
Según la policía catalana, los manifestantes lanzaron piedras, palos y bengalas contra la sede y desplazaron contenedores, lo que obligó a la policía a intervenir con cargas para dispersar a la multitud y evitar el contacto directo entre ambos grupos.
El balance fue de seis agentes heridos, todos ellos con policontusiones y uno con una fractura en un dedo. Pese a la violencia registrada, los Mossos han confirmado que no se practicaron detenciones durante los incidentes y que, por el momento, no constan diligencias abiertas por posibles discursos de odio, xenófobos o racistas pronunciados durante el acto de Núcleo Nacional.
Captura de un vídeo de la red social X durante las cargas policiales en Sentmenat
Núcleo Nacional anuncia acciones legales
Tras los incidentes, el gabinete jurídico de Núcleo Nacional difundió un comunicado en el que anuncia que se personará en las investigaciones que puedan abrirse por los disturbios y que interpondrá una denuncia ante la Fiscalía Provincial de Barcelona por presuntos delitos de odio.
En el texto, la organización acusa a los colectivos antifascistas de haber convocado una protesta “ilegal” y de haber incitado a la violencia “por motivos de animadversión ideológica” contra sus militantes y simpatizantes. El grupo asegura que su equipo jurídico trabajará “en exclusiva para defender todos nuestros derechos como asociación” y para que quienes los vulneren “respondan penalmente”.
