Todo comenzó con un negocio de compraventa de coches de alta gama en China. La mala gestión de este business millonario hizo enfadar a Diego L., el hombre que había invertido buena parte del capital, que decidió emprender acciones legales contra los empresarios andorranos con los que había iniciado la aventura asiática.
Diego L. interpuso varias denuncias ante los juzgados de Andorra; sin embargo, la justicia del Principado no vio indicios de delito en el fracaso del negocio.
Nada contento con el fallo, el perjudicado contactó con el excampeón de motociclismo Miguel Tey, un cobrador de deudas de Barcelona, conocido por sus métodos poco ortodoxos. Fue entonces cuando este empezó a extorsionar a los empresarios andorranos.
Extorsión y tentativa de secuestro
A caballo entre el Principado y Caldes d'Estrac (Barcelona), Tey ha perseguido durante meses a uno de los empresarios que participó en el negocio frustrado de Diego L. Hasta el punto de que decidió poner su situación en manos de un abogado.
Según ha podido saber Crónica Global en primicia, la investigación policial se precipitó en noviembre, cuando Tey, presuntamente, orquestó el secuestro exprés de la mujer de uno de los empresarios andorranos. Sin embargo, un error de cálculo les hizo fracasar en sus intenciones.
El coche donde habían colocado las balizas de seguimiento lo estaba utilizando otra persona --una amiga de la mujer--. Los secuestrados lo descubrieron el mismo día del asalto, cuando se percataron de que aquella mujer no era quien buscaban.
Detienen a Miguel Tey
La situación no quedó ahí, pues el objetivo real (la mujer del empresario) fue testigo de los hechos y corrió a esconderse en su casa de Caldes d'Estrac (Barcelona), alertando del asalto a los Mossos d'Esquadra.
Cuando los agentes de la policía catalana llegaron al lugar de los hechos no quedaba ni rastro de los asaltantes. Fue entonces cuando arrancó la investigación policial con el objetivo de poder identificar y detener a los autores intelectuales y materiales del asalto frustrado.
Casi tres meses después y con todos los indicios sobre la mesa, el pasado viernes la policía catalana organizó un dispositivo para detener a Miguel Tey como presunto autor de un delito de extorsión y otro de secuestro en grado de tentativa.
A prisión provisional
Tey ha dormido tres noches en los calabozos de la comisaría de Arenys de Mar hasta que este lunes finalmente ha pasado a disposición judicial. Tras declarar durante varias horas, el juez de instrucción ha decretado su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza.
Los Mossos, sin embargo, siguen trabajando en esta investigación para poder averiguar qué otras personas han participado en esta trama de extorsión y secuestro.