Los Mossos d'Esquadra han desarticulado en la localidad barcelonesa de L'Hospitalet de Llobregat un grupo criminal que se dedicaba exclusivamente a la receptación de teléfonos móviles robados en toda España, operación en la que han detenido a siete integrantes de la organización.



La policía catalana informa este domingo en un comunicado de que en la operación, los agentes decomisaron 47.000 euros en efectivo así como 195 teléfonos robados en varios puntos del estado.

Receptación continuada

La investigación del caso comenzó cuando los agentes identificaron a un grupo de personas que, asegura la policía, habían hecho de la receptación continuada de móviles su manera de vivir, y en el transcurso de la misma constataron que cada uno de los investigados tenía una función concreta dentro del grupo.



Esta organización contaba para la receptación con varios establecimientos de compra de móviles en L'Hospitalet, regentados por un único responsable, que era quien atendía a los vendedores del material robado.



Una vez recepcionados, los móviles se trasladaban a un lugar seguro ubicado en la misma localidad, donde se almacenaban.





En la madrugada del pasado día 27, un total de 117 agentes de diversas unidades de los Mossos, incluidas la canina y la de drones, practicaron siete entradas y registros en seis domicilios y un locutorio de la ciudad.

Listados de compra

Los agentes encontraron 195 teléfonos robados en diversos puntos de España, la mayoría embalados en papel de aluminio, etiquetados con el precio de compra, escondidos dentro de un baúl insonorizado artesanalmente.



La policía halló, igualmente, papeles manuscritos con el listado de los precios de compra de los dispositivos y con los que la policía conoció el volumen de dinero generado por la organización.