La sequía que asola Cataluña en los últimos meses y la inacción de la Administración ha llevado a las comunidades de regates del territorio a encender las alarmas sobre las graves consecuencias que esta situación puede tener en los cultivos, hasta el punto de que ya hablan abiertamente de “alerta alimentaria”.

El severo toque de atención ha llegado de parte de la Asociación Catalana de Comunidades de Regantes (Acatcor), que ha emitido un comunicado tras conocer de primera mano la delicada situación de cada uno de sus miembros en la reunión de la junta directiva, celebrada este sábado. 

El Delta, al 50%

Entre las cosechas que corren un serio peligro de perderse en gran parte si no se dispone de un remedio inmediato se encuentran las de avellano y olivo y también la de arroz, concentrada en el Delta del Ebro y que podría quedarse sin riegos a partir de los meses de julio o agosto.

En este sentido, la Comunidad de Regantes Sindicato Agrícola del Ebro señaló que tan sólo dispone del 50% de la concesión para regar las más de 11.000 hectáreas de cultivos de que dispone.

Repercusión para la zona

Si finalmente se ve obligada a prescindir de los riegos a partir del inicio de la segunda mitad del año, la cosecha podría perderse casi por completo, lo que tendría también graves repercusiones para las zonas donde se cultivan hortalizas y cítricos.

Por su parte, la Comunidad de Regantes del Pantano de Riudecanyes alertó de que no cuenta ya con agua para sus dos cultivos principales, como son el avellano y el olivo. Esta zona ya se encontró con dificultades el pasado año cuando apenas pudo contar con una dotación de agua del 41% de lo habitual.

Frutales

Las consecuencias se concretarían en la necesidad de arrancar los avellanos que no cuenten con alternativas de riego, la pérdida de la cosecha de olivo y serias repercusiones sobre toda la industria agroalimentaria de la zona, que depende de estas producciones. 

La situación también es complicada para los frutales, con restricciones para el caso de producciones relevantes como la de la pera. Como adelanta este domingo, Crónica Global, cerca de dos tercios de la producción de toda España se concentra en Cataluña, con especial incidencia en la provincia de Lleida.

El Canal de Urgell

La situación en el Canal de Urgell es grave, ya que el canal principal riega 50.000 hectáreas y se ha tenido que priorizar el riego de los árboles por encima de los cultivos de cereal de invierno y otros cultivos como la alfalfa.

En este sentido, no se ha podido completar totalmente el riego del cereal de invierno, y hay 15.000 hectáreas de cultivos como la alfalfa que no se riegan desde que cerró el Canal.