Los trabajadores adscritos al Museo de Historia de Tarragona denuncian estar trabajando en condiciones precarias desde hace años.

Según la plantilla, “el Ayuntamiento puede presumir de gestionar los monumentos romanos, declarados Patrimonio de la Humanidad, pero no se puede vanagloriar de las condiciones laborales de los trabajadores” que cuidan ese patrimonio.

Reivindicaciones del colectivo

Se quejan de falta de conciliación y exigen que se respeten los días de descanso semanal estipulados y que se compensen los festivos trabajados, ha informado diarimes.

Desde la UGT-Servicios Públicos denuncian que la falta de plantilla provoca descontroles de horario y que el cuadrante no se respete, por lo que los trabajadores “sufren cambios de horario sin la antelación necesaria y sin recibir compensación alguna. Además, afirman, que esta escasez de empleados se ha agravado con la reciente apertura del proyecto Porta Tàrraco, que comporta, dicen, una “mayor precariedad".

Falta de interés 

Los trabajadores han lamentado a través de un comunicado, según el citado medio, que esta “problemática se perpetúa desde hace años más allá del color político del equipo de gobierno”.



El Ayuntamiento, insiste la plantilla, “no quiere llegar a ninguna solución y se ampara en las ‘peculiaridades’ del servicio” que “nunca se han pactado con los representantes de los empleados, y en un convenio ‘totalmente obsoleto e insuficiente, especialmente para los subalternos’ de los equipamientos culturales”. Muestra de ello, aseguran, es que únicamente tras una demanda judicial formulada por el sindicato, los trabajadores consiguieron un cuadrante para facilitar la conciliación familiar.