El futbolista Dani Alves / EUROPA PRESS

El futbolista Dani Alves / EUROPA PRESS

Vida

Dani Alves tocó las partes íntimas de otra chica en Sutton la noche de la presunta violación

Una amiga de la denunciante declara ante la juez que el futbolista la magreó minutos antes de la supuesta agresión

3 febrero, 2023 19:08

Dani Alves magreó a otras dos chicas la noche en la que presuntamente violó a una joven en el reservado de la discoteca Sutton de Barcelona. En concreto, llegó a realizar tocamientos en las partes íntimas de una de ellas, según ha declarado la afectada –amiga de la víctima— ante la juez, aunque por el momento no quiere denunciar al futbolista.

Lo ha dicho en el Juzgado de Instrucción 15 de Barcelona, donde este viernes han declarado ocho testigos de la supuesta violación de Dani Alves a una mujer en un baño privado de Sutton. En concreto, las dos amigas de la víctima han explicado que el futbolista tenía con ellas intenciones aparentemente sexuales, hasta el extremo que el jugador se aproximó a una de ellas y le rodeó la cintura con sus brazos, mientras a la otra le hizo tocamientos en sus partes íntimas, lo que, han precisado, les hizo sentir “incómodas”.

No denunciará

Tras escuchar el testimonio, la titular del juzgado ha recordado a la joven que dice haber sufrido tocamientos de Alves que puede denunciar los hechos. Sin embargo, la testigo lo ha rechazado para, según ella, no restar relevancia a la agresión sexual grave que sufrió su amiga en el baño reservado del local. En todo caso, las dos jóvenes han corroborado la versión de la denunciante sobre lo sucedido antes y después de los supuestos hechos, que tuvieron lugar el pasado 30 de diciembre del 2022 y que ya pusieron en conocimiento de los Mossos d’Esquadra.

Así, según su versión, cuando estaban departiendo con un grupo de jóvenes en una mesa cercana al reservado donde Alves tomaba copas con un amigo, se les acercó un camarero para comunicarles que unos “señores” querían invitarlas a cava en esa zona privada, a lo que ellas acabaron accediendo tras rechazar la oferta inicialmente. Una vez allí, estuvieron hablando con el jugador y su amigo, tras lo que el investigado se dirigió a la puerta que comunicaba al baño privado y, desde allí, hizo un ademán a la víctima para que se acercara.

Rompió a llorar

De acuerdo con el relato de las testigos, no imaginaban que esa puerta conducía a un lavabo privado –llegaron a pensar que daba acceso a un espacio en el que se podía fumar—, por lo que cuando una de ellas tuvo necesidad de ir al baño se dirigió a los generales, situados en una planta inferior a la de los reservados. Transcurrido un cuarto de hora, Dani Alves abandonó el baño del reservado e instantes después lo hizo la denunciante, quien se dirigió a una de sus amigas diciéndole “nos vamos de aquí”. Ya camino de la salida, cuando esperaban sus chaquetas en el guardarropía, rompió a llorar mientras repetía “me ha hecho daño”.

Ese fue el momento en el que un portero de la discoteca –que también ha declarado, así como el propietario de la sala, el director y dos camareros— se acercó a la joven para preguntarle qué le pasaba, lo que motivó que el equipo de seguridad de Sutton activara su protocolo contra agresiones sexuales, por lo que se llevaron a la víctima a una estancia apartada y llamaron a los Mossos d'Esquadra. “No me van a creer”, repetía.

La defensa: “Inconsistencias”

Por su parte, la defensa del futbolista, ejercida por el abogado Cristóbal Martell, ha señalado a Efe que “persisten las inconsistencias”.

El futbolista permanece en prisión preventiva desde el pasado 20 de enero por orden de la jueza. Está en Brians 2. La defensa ha recurrido ante la Audiencia de Barcelona su entrada en prisión, aduciendo que no existe riesgo de fuga –el futbolista acudió voluntariamente a los Mossos que lo citaron a declarar cuando viajó de México a España para acudir al entierro de su suegra— y que las imágenes de las cámaras de seguridad desmienten la versión de la víctima.