Los números no mienten y parece claro que los adultos cada vez recurren más a los tratamientos de ortodoncia, concretamente más de un 4% cada año según la Gaceta Dental. El éxito, según comentan los expertos de Invisalign Barcelona, está relacionado con las técnicas nuevas de alineadores transparentes, que son bastante más estéticos y, por tanto, se han ido imponiendo a los clásicos brackets, que también son bastante utilizados.

Para los profesionales es una importante transformación en el campo de la ortodoncia multidisciplinar, pues son tratamientos de más complejidad, tanto en materia de prótesis como en el de periodoncia.

Una técnica que ha llegado para quedarse

Pensemos que la técnica ha llegado para quedarse. Hay perfiles que según los medios especializados dicen que el perfil de paciente es un adulto que acude con cada vez mayor frecuencia a la clínica dental. Jóvenes de entre 25 y 35 años que se preocupan bastante por la estética a la hora de incorporarse al mercado laboral. A este rango de edad se unen también los adultos de 40 años en adelante, que se van a ver inmersos en el campo de la ortodoncia, aunque puedan acudir al principio por falta de piezas dentales o problemas de carácter periodental. Incluso podemos hablar de los jóvenes de 20/22 años que todavía no se han tratado porque los padres no se lo podían costear o ellos no querían.

Muchas veces, como reconocen doctores, también hay casos en los que los adultos que acuden actualmente no lo hicieron antes por no llevar brackets y ahora creen que los tratamientos gozan de un atractivo mayor. La motivación acostumbra a ser de carácter estético.

Las ventajas

Existen bastantes clínicas que actualmente trabajan con los alineadores de carácter transparentes, el Sistema Invisalign.  El Dr. Janer que cuenta con más de 30 años de experiencia en Ortodoncia Exclusiva especialmente con este sistema con su Clinica Invisalign Barcelona cree que es una técnica de lo más recomendable. Vamos a repasar sus principales ventajas:

La higiene: Hablamos de una característica que la gente no sabe hasta que se someten al tratamiento. Hablamos de que las férulas no se quedan fijas y se extraen, por lo que es posible que se quiten de forma sencilla a la hora de ingerir alimentos, beber o incluso en algunas citas importantes en las que el paciente no desee llevarlas.

Todo ello hace posible el cepillado de los dientes con mayor efectividad y hasta pasarse el hilo dental. Por lo tanto, el riesgo de padecer caries se va a reducir, no descuidamos la higiene y así se pueden prevenir diversos problemas.

Gran comodidad: El que son extraíbles ya supone un plus de comodidad, pero es que los expertos dicen que las visitas al dentista de los que siguen esta clase de tratamientos son más reducidas y espaciadas en el tiempo. Unos tratamientos más cortos al ir los alineadores cambiando, por lo que actúan con mayor rapidez.

Estética: Suele ser lo que más atrae a los pacientes. Los aparatos, conoce se les ha llamado toda la vida, no están realizados en hierro, sino en poliuretano. Casi son invisibles a los ojos, por lo que pasan desapercibidos totalmente. A ello se le une el que, como son extraíbles, es posible que se adapten todavía más a la vida social y profesional del paciente.

Ser buen profesional y responsable es vital

A pesar de lo dicho, la técnica también tienen sus contras, no por el tratamiento en concreto, sino por las costumbres de algunos de los pacientes. Pese a que son removibles, el que se quiten con bastante frecuencia puede terminar por retrasar el proceso. El que se deban retirar de forma obligatoria para beber y comer se puede ver como un problema, corriendo el riesgo de perderse o de que se olvide de su colocación una vez se haya terminado de cepillar. Pero todo esto, nuevamente, es responsabilidad de los propios pacientes.

No hay que olvidar que para quienes padecen bruxismo, el hábito de apretado o rechinado dental, puede terminar por dañar los alineadores. Hablamos de un hábito que se debe tratar, y cuanto antes mejor.

Conclusiones para considerar

Pensemos que, con un buen asesoramiento y voluntad, no debemos renunciar a las importantes ventajas que tiene este método para los pacientes, pues las ventajas son evidentes y muy convenientes para tener una buena salud bucodental, no solo el apartado estético.

Lo bueno es que, de manera indirecta, cada vez más personas acuden más al dentista a realizarse los tratamientos, aunque sea solo con preocupaciones estéticas. De esta forma, también ello implica que se realice un control sobre su propia salud dental, pudiendo realizarse una labor de prevención que luego evitará posibles problemas o tratamientos más extensos y, por tanto, más caros.

--

Contenido patrocinado