La Audiencia Nacional juzga el próximo miércoles a un presunto yihadista radicado en Tarragona que trató de captar al agente encubierto que le había seguido y al que fue guiando a través de entornos online para permitirle acceder a materiales adoctrinadores, además de darle pautas para no ser detectado.



La Fiscalía pide para Mohammed S.H., de origen marroquí, tres años y medio de cárcel por un delito de autoadoctrinamiento, otros tres de libertad vigilada y ocho de inhabilitación.

Grupos de WhatsApp

A lo largo de la investigación, el acusado fue localizado en una docena de grupos de WhatsApp en los que se comparte abundante material yihadista "con un alto grado de violencia y en los que se glorifica las ejecuciones y la comisión de ataques terroristas".



De este modo, según el escrito de conclusiones provisionales del fiscal, accedió a documentos denominados “como fabricar explosivos de gran potencia” o “consejos a los muyahidines que viven en tierras de infieles” donde se establecen pautas de cómo planificar los atentados.

"Niño del Islam"

Entre otros grupos, fue identificado en uno llamado "Niño del Islam", que fue creado con un número de teléfono perteneciente a Siria para usuarios de confianza.



En él "se muestran imágenes, textos y vídeos de carácter yihadista y exaltaciones a diversos líderes y miembros de alto rango de la organización terrorista Dáesh. También se difunde entre sus participantes una cadena de mensajes con el título "cómo fabricar bombas de gran potencia” con instrucciones básicas para la confección de material explosivo “muy potente contra los peatones, ya que los transforma en jirones”.



En dicha cadena, se facilita asimismo una lista de fuentes o materiales de doble uso de los que se pueden extraer los diferentes precursores químicos para la elaboración de artefactos explosivos y se trata así de capacitar a sus participantes para llevar a cabo atentados terroristas de tipo “lobo solitario”.

Llamamiento a atentar en Francia

En este mismo grupo se han encontrado mensajes que animan a la comisión de más atentados en Francia: “Haz que Francia gima y se queje de tu terror y crueldad y conviértela en un ejemplo para otros infieles impuros”.



También se difunden vídeos en los que se defiende que el deber de un buen musulmán es cometer atentados terroristas en Occidente: "El musulmán que tiene la oportunidad de derramar sangre cristiana y no lo hace, es enemigo nuestro. Debe hacerlo con un explosivo, un tiro, un cuchillo, un coche, una piedra, o hasta con una patada o un puñetazo”.

Captación y adoctrinamiento

"La última actividad monitorizada por la Fuerza actuante a través de WhatsApp fue la participación del investigado en dos grupos con el título de 'el muyahidín' y 'Quiero reunirme con los justos', con 257 y 256 participantes respectivamente y ubicados en diferentes puntos de la geografía mundial (Turquía, Siria, Yemen, Mali, Suecia…)", destaca el fiscal.



Además de acceder a esos materiales, el acusado también exteriorizó "una conducta tendente a la captación y adoctrinamiento de terceras personas como ha sucedido con el Agente Encubierto", al que también inculcó, dice el fiscal, "numerosas medidas de seguridad para no ser detectado".



Unas medidas que él mismo adoptaba, como pudo comprobar este mismo agente encubierto, que observó que el acusado cambiaba de forma periódica de línea y terminal telefónico. La labor adoctrinadora quedó también corroborada, apunta la Fiscalía, "con el hallazgo del libro marcado en páginas concretas que desarrollan y legitiman la yihad, incautado en el registro domiciliario".