El verano 2022 llega a su fin y de manera gradual el frío regresará a todos los rincones de Europa y, con éste, la demanda de gas natural subirá como la espuma para mantener a los hogares del continente calientes durante el invierno.

Hasta aquí todo normal; el ciclo natural y rutinario de otro año más que avanza por sus diferentes fases y estaciones. No obstante, el invierno que se avecina podría no ser tan normal debido a que la disponibilidad abundante de gas natural podría estar en entredicho por la suspensión "indefinida" del suministro de gas natural desde Rusia hasta los diferentes países de la Unión Europea que ha anunciado el presidente ruso Vladimir Putin a comienzos de este mes de Septiembre como respuesta a las sanciones económicas impuestas por Occidente a su país a consecuencia de la invasión de Ucrania que dio comienzo a principios de año.

Uso doméstico e industrial

El gas natural es un recurso indispensable para Europa muy utilizado por la mayoría de la población como combustible para los sistemas de calefacción domésticos, como calderas y calentadores, que funcionan con gas natural y butano.

No obstante, sus usos van mucho más allá del uso doméstico: el gas natural es indispensable para la industria europea, particularmente la industria alemana, que utiliza gas natural como materia prima básica y esencial en procesos industriales para la producción de plásticos, químicos o anticongelantes entre otros.

Generación de electricidad y usos agrarios

Por otro lado, el gas natural también se emplea de manera extensa para la generación de electricidad en centrales térmicas de ciclo combinado, que en España representan hasta el 13% de toda la potencia eléctrica.

De igual manera, el gas natural es fundamental para la agricultura, ya que sin este no se podrían producir fertilizantes nitrogenados, necesarios para el mantenimiento de cultivos de todo tipo de alimentos. Por lo tanto, el corte del suministro de gas natural por parte de Rusia se presenta como un evento sumamente negativo cuyas consecuencias aún están por sentirse con toda su intensidad.

Peligros inmediatos

De acuerdo a numerosos expertos, en el escenario de que la suspensión total del suministro de gas natural ruso se extienda por varias semanas, la economía de la Unión Europa casi con toda probabilidad se adentraría en una recesión económica con contracciones de entorno al 5% durante el próximo año para las economías de Italia, Alemania o Republica Checa. El precio del gas se dispararía aún más (ha subido un 400% en el último año) lo que, al mismo tiempo, encarecería aún más la electricidad y desembocaría en un aumento de la inflación y del coste de vida en general. Por esta razón, desde Bruselas se está haciendo énfasis en la importancia de reducir y moderar el consumo de gas natural antes del invierno a través de la práctica y la implementación de medidas de ahorro y consumo responsable.

Cómo reducir el consumo doméstico

Algunas de las medidas de ahorro que cualquier ciudadano europeo puede llevar a la práctica a través de los sistemas de calefacción domésticos son:

- Mantener las calderas y los calentadores de gas en buen estado, haciéndoles mantenimiento preventivo frecuentemente para garantizar que la combustión dentro de estos aparatos del hogar se está llevando a cabo de manera eficiente sin acumulación de polvo, suciedad o desechos. Para esto, es necesario contactar con un servicio técnico especializado. Por ejemplo, si se vive en la ciudad de Valencia es necesario contactar con un servicio tecnico Valencia especializado en intervenir, reparar y mantener sistemas de calefacción de gas.

- Si la caldera que se tiene instalada en casa tiene más de 10 años, quizás es conveniente sustituirla por otra más moderna ya que, además de que con el tiempo pierden eficiencia, las calderas y calentadores de nueva generación consumen menos gas y producen ACS con mayor capacidad. Calderas de gas modernas con tecnología inverter que mantienen estable el consumo de gas y la producción de ACS con menos paros del quemador y con tecnología de modulación de la potencia permiten conseguir ahorros de gas de hasta un 20% y ahorros de ACS de hasta un 35%. Otra opción podría ser sustituir la caldera de gas por una eléctrica.

- Es importante poner especial atención a la calibración de la temperatura de funcionamiento de la caldera, evitando configurarla para que funcione a temperatura máxima, de lo contrario calentar el agua a la máxima temperatura obligará al usuario a tener que mezclar el agua sobrecalentada con agua fría en la ducha o grifo lo que conllevará un desperdicio de energía y gas natural.

-Es conveniente instalar termostatos digitales en lugar de analógicos ya que estos últimos son bastante imprecisos. Además, es conveniente que los termostatos digitales sean programables y que permitan regular la temperatura de funcionamiento en las diferentes habitaciones. De este modo se podrá calentar sólo las habitaciones que se deseen o incluso programar el encendido o apagado del sistema de calefacción teniendo en cuenta las horas en las que hay, o no, gente en la vivienda.

Conclusión

En definitiva, el gas natural es un recurso natural supremamente importante para mantener el normal funcionamiento de la economía y sociedad europea. El actual conflicto con Rusia ha provocado que la disponibilidad y la abundancia de este recurso natural esté en entredicho para este invierno.

Por esta razón es necesario cambiar ciertos hábitos y poner en práctica métodos de ahorro como los descritos que permitirán reducir el consumo de gas a través de los sistemas de calefacción domésticos.

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