Se confirman las sospechas de los investigadores. Después conocerse que el asesino de Grindr estuvo en Murcia, ahora se sabe que también visitó Cataluña.

El presunto asesino en serie de Bilbao tuvo varias citas en Barcelona. Así lo confirman dos hombres que la semana pasada, después de ver la foto del detenido en televisión, acudieron a sendas comisarías de los Mossos d’Esquadra para presentar una denuncia, según avanza La Vanguardia.

Dos citas en Barcelona

El primero de ellos acudió a una comisaría de Pineda y relató a los agentes que no tenía la menor duda de que el hombre que había visto en la televisión era el mismo con el que había tenido una cita en 2020.

Según su relato, el joven intentó drogarlo con la intención de robarle. Al descubrir sus verdaderas intenciones, el denunciante lo echó a gritos de su casa y le perdió la pista hasta el día de su detención como presunto autor de la muerte de varios hombres en Bilbao.

'Camello' en locales de ambiente gay

Al mismo tiempo, otro hombre se presentó en una comisaría del barrio de Gràcia y relató que conoció al detenido como un “pequeño traficante” que se movía en locales de ambiente gay de la noche barcelonesa.

Los Mossos d’Esquadra de la Comisaría General de Investigación Criminal han remitido un informe a la Ertzaintza, el cuerpo policial que investiga este caso. La policía vasca, por su lado, pondrá estos hechos en conocimiento del titular del juzgado de instrucción número 6 de Bilbao para que decida si solicita la práctica de diligencias a los Mossos o comisiona a la Ertzaintza para que se desplace hasta Barcelona para continuar con la investigación.

Lo investigan por cuatro muertes

La Ertzaintza, que lo investiga por cuatro muertes, logró identificarlo después de que el presunto autor de estos hechos se dejara olvidada una mochila con documentos personales en la casa de una de las víctimas, con la que mantuvo un forcejeo.

A raíz de estos hechos, los investigadores descubrieron que cuatro muertes que había sido cerradas como “muertes naturales” podrían tratarse en realidad de "homicidios consecutivos", tras descubrir que todos los hombres fallecidos se habían citado con este joven a través de una app de citas. Además, en todos los casos habían quedado en la casa de la víctima, siempre en el Casco Viejo de la ciudad y, después de matarlos, les había vaciado las cuentas bancarias.