Nuevo frente para Cambray. Los padres de niños con necesidades especiales también se manifestarán el próximo 30 de marzo delante de la Consejería de Educación para reclamar "una escuela inclusiva real". De esta forma, se suman a una de las jornadas de huelga convocadas por los sindicatos y que, precisamente, incluyen este punto entre sus reivindicaciones. La intención es exigir al conseller Josep Gonzàlez-Cambray el despliegue del Decreto 150/2017, de 17 de octubre de 2017. "Llegaremos hasta el final para conseguirlo", dice una de las madres impulsoras de la iniciativa, Noemí Font. 

Los distintos sindicatos y asociaciones, como la Plataforma por una Escuela Inclusiva --formada por un conjunto de entidades, entre ellas Dincat--, dan apoyo a estas familias porque también creen que el Govern no ha avanzado hacia un modelo educativo inclusivo. Quieren aprovechar el parón de profesores para que su iniciativa tenga más visibilidad. "Sabemos que en la huelga de docentes se reivindican muchos temas, pero nosotros nos quejamos concretamente de este aspecto que nos parece muy grave". También reclaman destinar un 6% del PIB a educación. 

 

Cartel concentración familias niños con NEE / Twitter

El "márketing" de Cambray

Las familias con niños en esta situación lamentan que Cambray haga mucho "márketing, pero no tenga proyecto". De hecho, le reprochan que gestione el día a día "tapando agujeros" a medida que surgen casos mediáticos. "Esto quiere decir que, los que no tienen altavoz ni contactos, están absolutamente abandonados". Por ello, se plantarán delante del Departamento de Educación para que les escuchen: "Nos han hecho llorar muchas veces y tienen que saber nuestra historia". 

Los asistentes tienen previsto hacer parlamentos para que expliquen su situación. Una de las afectadas es Ana Ibáñez, madre de Martina, que con seis años sufre de diabetes de tipo 1. Su principal problema es que se le garantice la atención sanitaria en el colegio. Hoy por hoy, desconoce si su hija podrá ir de colonias el próximo curso, pues "sin un acompañante cualificado de la asociación de diabetes o una enfermera, no irá", ya que el resto de profesionales no están capacitados para afrontar situaciones peligrosas como las que se enfrenta la menor. 

La figura de la enfermera escolar

Martina puede sufrir hipoglucemia --niveles bajos de azúcar-- o hiperglucemia --niveles altos--; en ambos casos podría llegar a perder la conciencia. "Le diagnosticaron con dos años y ocho meses, siendo un bebé. Podía hacerle 30 controles de glucosa al día porque sus niveles eran una montaña rusa. Me decían que su profesora podía atenderla a ella y a los otros 27 compañeros, pero la atención se resiente. Estuve 45 días en la puerta del colegio por si sucedía algo". 

Asegura que, desde entonces, todo es una lucha: "Me paso la vida pidiendo clemencia para que pueda hacer lo mismo que el resto de compañeros", explica esta mujer angustiada, que quiere conseguir la figura de la enfermera escolar

Alumnos con discapacidad de un centro de educación especial / EP

Familias de Centros de Educación Especial

Sin embargo, existen otras familias que no darán apoyo a esta convocatoria, pero están de acuerdo en la necesidad de reivindicar la igualdad en la escuela. Además, reclaman que se incluya los Centros de Educación Especial (CEE), que también han sufrido los recortes educativos.

Una madre de un niño con Trastorno del Espectro Autista (TEA) --y alumno de un CEE-- cree que no se trata únicamente de desplegar el Decreto 150/2017 en la escuela ordinaria, sino de mejorar la situación para todas las familias con hijos con necesidades especiales.