Los profesores en huelga en Cataluña han cortado la Ronda Litoral de Barcelona en el tercer día de protestas. Los docuentes han interrumpido el tráfico en una de las principales arterias rodadas de la Ciudad Condal pocos minutos después de las nueve de la mañana y han mantenido el paro del tráfico rodado más de dos horas.  

Los docentes han irrumpido en la vía rápida por la entreda de Barceloneta, junto a las torres Mafre. Una cincuenta de huelguistas han bajado a la calzada portando pancartas, silbatos y botes de humo. Los funcionarios llevaban mensajes contra el consejero catalán de Enseñanza, Josep Gonzàlez Cambray, al que exigen la dimisión por lo que consideran que es una concatenación de decisiones unilaterales que minan la calidad educativa. Denuncian que se aplican sin diálogo en un colectivo que aún sufre los recortes de 2010 y las consecuenciass de la crisis epidemiológica. Por todo ello, piden más recursos al Govern.  

Escrache

La movilización de los docentes catalanes llega un día después de que otro grupo de profesores abucheara al conseller en la inauguración del Salón de la Enseñanza de Barcelona. Los manifestantes entraron en el recinto de Fira de Barcelona y esperaron al republicano, que los esquivó y regresó a la sede de su departamento.

Desde allí anunció que aceptaba una de las peticiones que los sindicatos educativos habían puesto sobre la mesa, aunque lo hizo con lo que desde la parte social tildan de tropezón. Anunció que daba un año de marge para aplicar el nuevo currículum escolar, cuando horas antes había manifestado a los representantes de los trabajadores que era imposible entrar a valorar esta medida. De nuevo, se acusa a Cambray de falta de cultura negociadora.  

Tras el encontronazo, el titular de Educación anunció una moratoria del currículum escolar. A su vez, los huelguistas aseguraron que la propuesta de acuerdo era "insuficiente". 

Cinco días de huelga

Cabe recordar que el desencuentro entre la Consejería de Educación y sindicatos de profesores ha generado una huelga de cinco días en marzo los días 15, 16, 17 y 29 y 30. Los funcionarios protestan por las elevadas ratios en las aulas, el avance del curso escolar y los recortes en el sector. 

En la primera jornada de la movilización, la participación fue elevada, aunque bajó en la segunda. De forma paralela, la mesa de debate sobre las condiciones laborales de los centros escolares catalanes sigue abierta. Sin ningún avance al respecto. Por todo ello, los sindicatos exigen que el presidente del Govern y líder de ERC, Pere Aragonès, asuma las riendas de la crisis sectorial. Por ahora, los republicanos rechazan este extremo.