La Audiencia de Tarragona ha condenado a seis años y medio de prisión al hombre de 34 años que se hacía pasar por policía para coaccionar a menores en Tarragona y Salou. La sentencia de conformidad le impone cuatro años por la agresión sexual a una menor, así como otro año y medio por detención ilegal, y otros 12 meses de cárcel por usurpación funciones públicas.

El procesado afrontaba inicialmente una pena de 28 años de cárcel, pero este miércoles todas las partes han sellado un acuerdo, después de que este abonase 16.000 euros a la víctimas en concepto de responsabilidad civil. Por ello el tribunal le ha aplicado el atenuante de reparación del daño.

Favores sexuales

El individuo mostraba una credencial falsa con la que se hacía pasar por agente y advertía a menores o jóvenes de que habían cometido una supuesta infracción. Para no denunciarlas les pedía "favores sexuales", y con este pretexto las hacía subir a su vehículo.

Según la setencia, fue en noviembre de 2019 cuando el ahora condenado, D.R.F., circulaba con su coche coche por la avenida Andorra de Salou y paró a una menor --de 14 años-- que iba acompañada de su prima. Fue entonces cuando les mostró una placa que simulaba sder la de un agente de policía y les indicó que subieran al vehículo para llevarlas a casa.

Coacción a menores

Este dejó a una de las chicas en su domicilio y la otra continuó dentro del vehículo creyendo que iba con un agente. Entonces el individuo aprovechó para hacerle tocamientos con la excusa de un supuesto registro y se masturbó delante de ella. Además, le cogió el teléfono móvil y no se lo devolvió hasta que no la llevó de nuevo hacia casa.

Unos días más tarde, el hombre siguió a otra chica desde su lugar de trabajo en Reus hasta el centro de Salou. La víctima aparcó su vehículo y se dio cuenta de que el individuo la seguía también a pie, por lo que empezó a correr, llegó al portal de casa y pudo cerrar la puerta. Entonces, el acusado empezó a llamarla por el nombre diciéndole que era policía, que le abriera y que quería hablar con ella, mientras le mostraba una credencial. La chica, sin embargo, no le hizo caso y él se marchó del lugar.

Incertidumbre por el confinamiento

Posteriormente, el hombre se aprovechó de "la situación de incertidumbre" por la pandemia para seguir a cinco chicas más. Señala el fallo que se identificaba como policía de viva voz o mostrando una placa que aparentaba ser real, y que pedía a las jóvenes que subiesen en su coche, "amenazándolas con imponerles una sanción".



En abril del pasado año, siguió hasta a tres jóvenes, a quienes también indicó que era un agente y a las que o bien obligó a subir al coche, o siguió hasta los portales de sus casas. Unos días más tarde, la madrugada del 10 de mayo, el procesado se acercó a otra chica que se encontraba en la Rambla Nova de Tarragona y "le recriminó desde su falsa condición de policía que se encontrara en la calle a aquellas horas y la obligó a subir en la parte posterior del vehículo". Ella solo accedió porque creyó que era un agente. Poco después, consiguió huir.

En prisión provisional

El procesado se encuentra en prisión provisional desde mayo de 2020. Según la investigación de los Mossos d'Esquadra, los argumentos que utilizaba para coaccionar a sus víctimas iban desde asuntos relacionados con el consumo de drogas durante las noches de ocio nocturno hasta no llevar el DNI.