La complicada situación en la que se ha visto envuelta la dueña de una pizzería barcelonesa por atender a un cliente en castellano ha derivado en una denuncia ante la policía por acoso y amenazas. La propietaria del restaurante Marinella ha puesto en conocimiento de los Mossos d’Esquadra que ha recibido amenazas personales y pintadas en local a raíz de un incidente con un cliente por una cuestión idiomática.

El caso, del que se ha hecho eco Crónica Global en los últimos días, se inició cuando la víctima tuvo un encontronazo con un cliente por atenderle en castellano y, además, pedirle que si le hablaba en catalán lo hiciera despacio para entenderle mejor.

Pintadas en el local

A raíz de este hecho, el usuario del restaurante colgó un mensaje en las redes sociales en el que se quejaba de que en Marinella "no te atienden en catalán y que, además, si te quejas, la dueña se ofende y te vas a casa sin la pizza".

A partir de entonces, la dueña de la pizzería comenzó a recibir amenazas y vio como en el local aparecieron pintadas con frases como “En Cataluña en catalán” o “33 habla catalán o emigra”.

Miedo

En declaraciones a este periódico, la víctima confesó sentir miedo por la situación que se había desatado a raíz de este incidente. El suceso ha llegado incluso al ámbito político. El teniente de alcalde de Barcelona Jaume Collboni se ha sumado al apoyo en las redes a este restaurante y ha advertido de que "llenar locales con pintadas xenófobas como estas nunca puede ser el camino".

"Todo mi apoyo a la propietaria del restaurante Marinella ante los mensajes de odio que está recibiendo", ha agregado Collboni, mientras que el diputado de los Comuns David Cid ha agregado: "Esto es fascismo, se escriba en catalán o en castellano".