El Gobierno catalán ha apeado de la gestión de dos residencias de mayores a Grupo Eulen. La Generalitat de Cataluña ha expulsado a la empresa de dos geriátricos de Barcelona al detectar "irregularidades" en los centros, anomalías que detectó durante la pandemia del coronavirus.

El Departamento catalán de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias ha suspendido de forma cautelar la concesión de la gestión de las residencias de titularidad pública Bertran i Oriola, situada en el barrio de Barceloneta, y Mossèn Vidal i Aunós, en el barrio de Sants. Lo ha hecho después de cerca de 50 fallecimientos de usuarios por Covid-19 en los dos equipamientos.

"Irregularidades"

Según ha informado hoy domingo, 28 de junio, el departamento de Chakir el Homrani, la decisión se ha tomado al detectar su equipo "irregularidades en la gestión y atención a los usuarios". La suspensión de la gestión se mantendrá hasta que se resuelvan dos expedientes sancionadores abiertos por Trabajo.

De hecho, en el caso de Bertran i Oriola, ésta está intervenida desde finales de abril, cuando la Consejería de El Homrani apeó a la gerencia por deficiencias en la atención a los usuarios. Ahora, el departamento ha confirmado que Eulen no volverá a gestionar el geriátrico. En Mossèn Vidal i Aunós, la residencia pública saltó a los titulares porque, tras una ronda de test, las pruebas afloraron un 53% de mayores contagiados con el virus SARS-CoV-2. También estaba intervenida y la empresa no volverá a gestionarla.

Presunto maltrato a mayores

El zarpazo del Govern a Eulen no es nuevo. De hecho, la Generalitat de Cataluña ya abrió expediente al grupo que comanda María José Álvarez por presunto maltrato de una persona mayor por parte de tres trabajadores del centro. 

Antes de este episodio, familiares de residentes ya habían denunciado que los recortes presupuestarios de la Generalitat de Cataluña estaban afectando a la calidad asistencial, tal y como avanzó este medio.