"Mi culpa fue ser un tonto del bote". Son palabras de Albert López, el agente de la Guardia Urbana acusado de haber asesinado, junto a su amante Rosa Peral, al también policía y novio de ella Pedro Rodríguez.

López ha asegurado este martes que está "tremendamente avergonzado" por haber encubierto el crimen. Con estas palabras ha enfatizado durante su último turno de palabra que no tuvo "nada que ver" con la muerte de la víctima, que fue hallada en el maletero de un coche en el pantano de Foix en mayo de 2017.

Voz rota

Lo ha sostenido con la voz rota y temblorosa ante el jurado popular de la Audiencia de Barcelona que los juzga y que en los próximos días decidirá si lo condena por un crimen por el cual el fiscal solicita 24 años de prisión.

"Ese nombre que tanto se ha repetido es la clave de por qué estoy aquí. Estoy aquí ni más ni menos que por tonto del bote", ha reiterado tras pedir disculpas a la familia de la víctima, a quien ha trasladado su pésame y ha asegurado que está "tremendamente avergonzado" por haber encubierto el crimen.

Albert López, acusado del crimen de la Urbana durante el juicio / ALBERT LÓPEZ

"Nadie merece morir como él"

"Pedro y yo evidentemente no éramos amigos, pero nadie merece morir como él murió (...). Perdón por mi actitud en la muerte Pedro al no decir nada. Que descanse en paz", ha dicho antes de "dejar claro" que no tuvo "nada que ver" con el asesinato.

Albert también ha lamentado que se hayan dicho "barbaridades" de su persona como que es "un cavernícola" y ha explicado que, en ese momento, así como cuando se proyectaron las fotos del cadáver de Pedro, intentó "mantener la compostura".

"Las claves del caso"

Asimismo, ha asegurado que la hija mayor de Rosa tiene "las claves del caso", a pesar de que su testimonio no haya sido aceptado en juicio porque se acogió a su derecho a no declarar después de que en instrucción su padre y su madrastra relataran la versión de la menor, que presuntamente incriminaba a la procesada.



Antes de terminar, el acusado ha aprovechado además para agradecer la tarea desempeñada al magistrado --encargado de imponer la pena-- y a los miembros del jurado, a quienes ha halagado por haber hecho "preguntas que a los mejores abogados de Barcelona se les han pasado".