El cementerio de Montjuïc de Barcelona ha iniciado el traslado de los cuerpos de 1.659 nichos de cuatro bloques, construidos a principios del siglo pasado, que se encuentran en mal estado. Están tan deteriorados que no se descarta que tengan que derribarlos.

Las operaciones de este tipo son habituales, y más en construcciones tan antiguas como esta que datas de los años 20 del siglo pasado. Fuentes municipales admiten que esta vez las obras son de mayor envergadura.

Inicio del traslado

Los trabajos de traslado ya se han iniciado hace unas semanas, según informa Betevé, y las obras se alargarán durante todo el año. El acceso a estos bloques está cerrado y en algunos nichos han crecido malas hierbas de dimensiones considerables.

Las obras de derribo o rehabilitación, en cambio, está previsto que se inicien en 2021, cuando se haya completado todo el proceso de traslado. Antes es necesario localizar a los titulares de todos los nichos afectados y se comunique vía prensa a los no localizados. Pese a que el traslado de los cuerpos no implica un coste para los propietarios de los nichos, se debe hacer con su consentimiento.

Búsqueda de familias

Cementerios de Barcelona ha publicado un anuncio en el Boletín Oficial de la Provincia y diversos medios barceloneses en el que notifica a los propietarios de los nichos, situados en la Vía Sant Francisco, que no han podido ser localizados. El ente ofrece un plazo de un mes para que los familiares presenten alegaciones. En el texto del BOP aparecen los nombres de los difuntos de 151 nichos con cuyos familiares no se ha podido contactar.

Una vez transcurrido un mes tras la publicación del citado documento "se procederá de oficio al traslado de los cadáveres o restos a las nuevas sepulturas", tal y como indica el texto emitido por el Área de Derecho y Titularidad Funeraria de la empresa municipal Cementerios de Barcelona.

Antecedentes

Desde la entidad, se asegura que los restos de los cuerpos se depositan en otros nichos del camposanto y no implica la construcción de otros nuevos. Aun así, se ofrece a los familiares la posibilidad de trasladarlos a otras instalaciones.

Esta gran operación llega tres años después del derrumbe de 140 nichos en otra parte del mismo cementerio de Montjuic, que provocó que algunos cuerpos quedaran al descubierto. El suceso acabó con una querella criminal contra Cementerios de Barcelona. Pese a que finalmente no se admitió a tramite, el Ayuntamiento de Barcelona fulminó a su entonces director, Jordi Valmaña.