Por fin ha llegado el día. Finalmente te has decidido a someterte a un trasplante capilar, aunque ahora te toca elegir la técnica que más te conviene para recuperar tu preciada melena. No te preocupes, actualmente podemos encontrar varios métodos de lo más novedosos y efectivos que proporcionan una garantía absoluta para recuperar tu cabello original.

Los métodos más populares, hoy en día, son los utilizados por los especialistas en trasplantes capilares de Turquía conocidos como DHI y FUE. Pero, ¿qué diferencia hay entre ellos? ¿Hablamos de conceptos similares o son cosas diferentes? A continuación, profundizamos en detalles para explicar los dos métodos más célebres de trasplante capilar.

Técnica DHI

Esta técnica es una de las más novedosas. Es la abreviatura en inglés de “Direct Hair Implantation” o, lo que es lo mismo, Implante Directo de Cabello. Consiste en realizar una extracción directa del folículo piloso para ser colocado sobre la zona de calvicie. Este procedimiento se realiza uno a uno, con la implantación del folículo inmediata, para mejorar su agarre y evitar que este pueda deteriorarse.

La técnica DHI permite que el folículo pueda colocarse en el ángulo y dirección deseado, ya que el procedimiento es individual y, por tanto, más específico que algunos otros métodos. Así mismo, esta técnica no necesita ninguna operación quirúrgica compleja. Es muy simple y no necesita hacer agujeros de incisión.

Una de sus principales ventajas es que, al ser un procedimiento manual y medido meticulosamente, es más fácil que los especialistas pueden colocar el folículo a la profundidad deseada para que su adhesión sea superior y, por tanto, aumente la resistencia y dureza del cabello. Así mismo, resulta sencilla de llevar a cabo. De hecho, los pacientes no necesitan ni tan siquiera afeitarse la cabeza antes de iniciar el procedimiento, con lo que pueden continuar su vida con normalidad al día siguiente. Además,  no provoca dolor ni necesita hospitalización al día siguiente.

Algo que podemos leer en este artículo especializado en injertos capilares a través de la técnica DHI es que el tiempo de recuperación tras someternos a este tipo de tratamientos suele ser bastante rápido. Es más, explican que a los pocos días el implante es prácticamente imperceptible. No obstante, recomiendan que acudamos a los médicos para que realicen nuestro diagnóstico y nos especifiquen qué método es el más adecuado para nosotros dependiendo de nuestra piel y de nuestro grado y tipo de calvicie.

Técnica FUE

Esta técnica es, también, una de las más utilizadas por los especialistas en cirugías capilares. De hecho, resulta muy similar a la anterior —aunque con algunas variaciones que ahora pasamos a especificar—. El método FUE proviene de la abreviatura en inglés “Follicular Unit Extraction”, que se traduce como Extracción de Unidades Foliculares.

Como ocurre con la técnica anterior, la extracción de los folículos pilosos se realiza de forma individual y manual. Sin embargo, y esta es la principal diferencia con respecto a la técnica DHI, una vez que se lleva a cabo la extracción estos no se implantan directamente, sino que pasan a una zona de cultivo donde son esterilizados y conservados. Se hace así para asegurar su viabilidad y mejorar la resistencia, descartando aquellos folículos pilosos que resultan inservibles. Así mismo, se lleva a cabo un proceso de preparación de la zona receptora en la cual se insertan los injertos. Para ello se realizan pequeñas incisiones en el cuero cabelludo usando una aguja esterilizada.

Realmente, el procedimiento quirúrgico es muy sencillo. Así mismo, aunque el procedimiento es ligeramente distinto al anterior, los resultados en ambos casos suelen ser muy satisfactorios. Además, no genera dolor ni necesita hospitalización. No obstante, sí es indispensable que se lleve a cabo un afeitado previo de la cabeza para poder comenzar con el procedimiento.

Normalmente los folículos pilosos que van a ser injertados en la zona de calvicie suelen ser extraídos de la zona lateral  y posterior de nuestra cabeza. La zona receptora, por lo general, suele ser la parte superior de la cabeza aunque, también, puede trasplantarse pelo a la barba, el bigote, las patillas o las cejas. Es una técnica muy específica que proporciona grandes resultados.

Algunas aclaraciones sobre las técnicas DHI y FUE

Como comentaba, ambas técnicas son muy efectivas y, prácticamente, no tienen ningún inconveniente. Sin embargo, en el caso de la técnica DHI, la cantidad de folículos pilosos que pueden implantarse es inferior a los 3000, por lo que solamente suele utilizarse en zonas localizadas, mientras que la técnica FUE se aplica sobre amplias zonas afectadas por la calvicie. La principal desventaja de esta última es, sin embargo, que, al requerir de cultivos de folículos pilosos, el procedimiento suele ser más lento que el anterior.

No obstante, tanto en una como en la otra, la recuperación suele ser bastante rápida. Suele tardar unos pocos días y solamente se necesita aplicar una loción sobre el cuero cabelludo para evitar infecciones y para que nuestro cabello se agarre bien.

--

Contenido patrocinado