La selectividad está a punto de empezar en toda España. A lo largo de tres días, unos 300.000 estudiantes se enfrentarán a una de las pruebas más duras de su trayectoria académica, pues decidirá en gran medida su futuro laboral. Lo que sigue es un breve diccionario orientativo para los examinandos, empezando por las fechas clave.

12 de junio

Pistoletazo de salida. Será un miércoles. Normalmente se inician en martes, pero este año lo harán un día más tarde porque el lunes 10 de junio es festivo en algunas poblaciones por la celebración de la Segunda Pascua.

14 de junio

Último día de exámenes, al menos de la primera convocatoria.

26 de junio

Se publican los resultados.

1 de julio

Último día para introducir cambios en la preinscripción en la universidades públicas y en la Universidad de Vic.

11 de julio

Se publican las notas de corte. Habrá llegado el momento de formular la matrícula.

Asignación

Adjudicación de una plaza de las ocho que se pueden llegar a solicitar durante el periodo de preinscripción. El estudiante puede decidir si la acepta o no siempre y cuando no se trate de la primera opción solicitada. Si se trata de la primera opción, el aspirante deberá matricularse si no quiere perder la plaza.

Asignación definitiva

Es el trámite que se debe realizar para aceptar la plaza siempre que ésta figure entre la segunda y la octava opción de la preinscripción.

Distinciones

Diplomas de reconocimiento que se conceden a los estudiantes que obtienen entre un nueve y un diez en fase general de las pruebas. En junio del año 2018 hubo más de 500 distinguidos.

Fase General

Es la parte de las pruebas referida a los cinco exámenes obligatorios a los que deben presentarse todos los estudiantes. En contenido está vinculado a las siguientes asignaturas: castellano, catalán, inglés, historia y una materia común de modalidad.

Fase específica

Es la parte de las pruebas referida a los exámenes de las tres materias relacionadas con los estudios que se quieren cursar. Esta fase es opcional y sirve para mejorar la nota de la fase general.

Materia común de modalidad

Hay cuatro, aunque el estudiante solo se examinará de una de ellas según el bachillerato que haya cursado. Son las siguientes: matemáticas, matemáticas aplicadas a las ciencias sociales, latín y fundamentos artísticos. Se tiene en cuenta para confeccionar la nota de admisión si el resultado es superior a cinco.

Nota de acceso

Es la nota con la que el estudiante aspira a entrar en la universidad. El 40% corresponde a la media aritmética obtenida en las pruebas de la fase general, y el 60% hace referencia al expediente de bachillerato. Si es igual o superior a cinco, su validez es indefinida.

Nota de corte

Es la nota de acceso que tiene el último estudiante que ha obtenido plaza en una titulación determinada. Hay una nota de corte al principio del proceso de selección, en junio, y otra distinta al final, en el mes de octubre.

PAP

Estas siglas corresponden a las Pruebas de Actitud Personal, que se exigen a los aspirantes para acceder a determinados programas universitarios. Las más populares, por el número de candidatos, son las de magisterio, que este año se han celebrado en abril. Pero hay otras, como las requeridas para acceder al grado de Graducción e Interpretación en inglés, o al de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte.

PAU

Estas siglas corresponden a las Pruebas de Acceso a la Universidad. El término se usa como sinónimo de selectividad. Las PAU fueron rebautizadas en Cataluña como las ABAU (Avaluació de Batxillerat per a l’Accés a la Universitat) por la popularmente llamada ley Wert.

Ponderaciones

Los resultados de las pruebas de la fase específica se multiplican por 0,1 o 0,2 según la nota obtenida, de modo que si el examinando saca un diez en un examen de la fase general, obtendrá uno o dos puntos adicionales en función de esta ponderación.

Universidades privadas

El procedimiento de acceso a los centros privados adscritos a las universidades públicas es idéntico al que siguen los centros públicos. No obstante, las universidades privadas, además de aprobar la selectividad, a menudo exigen que los aspirantes a una plaza a someterse a un proceso de admisión propio.