No, no es una película de espías, ha pasado en Madrid este fin de semana. Agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional investigan el incendio de un repetidor telefónico y transformador eléctrico propiedad de Iberdrola que da cobertura a la zona donde se encuentra la embajada de Corea del Norte. Los investigadores piensan que podría estar relacionado con el asalto que se produjo ese mismo día donde los atacantes mantuvieron atado al personal consultar retenido durante horas. 

La investigación de este caso tiene distintos frentes abiertos, según explica El Confidencial. De hecho, los agentes de Policía Nacional encontraron los coches (dos Audi de alta gama) que usaron los asaltantes de la embajada para escapar abandonados en la calle Darío Aparicio de Madrid. La científica ya investiga el interior de los vehículos en busca de pistas que puedan ayudar a esclarecer el suceso. 

Testigos

La policía ha interrogado a distintos vecinos para esclarecer las circunstancias del suceso. De momento, parece que no hay conclusiones determinantes sobre el fuego, en el que intervinieron los Bomberos y la Policía Municipal de Madrid. Fuentes de emergencias confirmaron a El Confidencial que ese mismo día tuvo lugar un "incendio en pastos", puesto que el transformador eléctrico está en una zona sin edificar llena de malas hierbas.

Los investigadores están llevando a cabo la investigación con la máxima discreción, puesto que tienen indicios que hacen prever que esto nada tiene que ver con la delincuencia común. De hecho, ahora la policía intenta averiguar si los agresores entraron por la parte posterior de la embajada. Han tomado declaración a varios testigos y han pedido las cámaras de seguridad de la urbanización que hay justo enfrente de la embajada. 

Los hechos

Unos desconocidos asaltaron la embajada de Corea del Norte en Madrid el pasado viernes. La alerta la dio una trabajadora, según informó El Confidencial, de una empleada del edificio oficial en el barrio de Aravaca. La funcionaria consiguió romper el cerco, escaparse y dar voz de alarma a los vecinos. Como la mujer únicamente hablaba coreano, hizo falta un intérprete para poder entener lo que estaba sucediento. Al lugar se desplazaron patrullas de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Un hombre con la chapa del dictador Kim Jong-Un les abrió la puerta y les afirmó que todo estaba en orden. 

No obstante, al poco rato se abrieron las puertas del edificio consular y los dos coches de alta gama salieron a toda prisa por la puerta. Tras lo sucedido, escaparon de allí los trabajadores del edificio y afortunadamente no se lamentan vidas humanas. Algunos de los efectivos tuvieron que ser atendidos por operativos del Samur, por contusiones y heridas leves.