El hipogonadismo está extendiéndose cada vez más por la población masculina y femenina europea. Esta afección, consistente en un déficit hormonal que puede dejar serias secuelas en los órganos reproductores, se está presentando en muchos individuos a diferentes edades, causando tanto problemas como incomodidades por los diferentes efectos que provoca en los individuos que la sufren.

A pesar de su fuerte presencia y de los tabúes vinculados a sus efectos, son cada vez más los hombres e incluso las mujeres que se están animando a tratarse para paliar o erradicar por completo este problema. Su diagnóstico es algo que, hasta hace poco, no se realizaba con la frecuencia que debiera, atribuyéndose a otras causas y dejando a un lado cualquier posible tratamiento.

No obstante, y como ya hemos mencionado, su detección está aumentando en los últimos años gracias también a la erradicación de prejuicios. Los afectados ya no tienen miedo al qué dirán, ni tampoco a ser tratados para dejar atrás estos problemas. De hecho, centros como las Clínicas Doctor T®, primera y única de toda Europa especializada en tratar casos de baja testosterona, están siendo las primeras en notar cómo son cada vez más los pacientes que se acercan inquietos por saber si lo que padecen es déficit de hormonas y, en caso de ser así, cómo solucionarlo.

¿Cómo se trata el hipogonadismo?

En este sentido, son varias las vías disponibles para normalizar los niveles hormonales y eliminar síntomas como la falta de libido, pérdida de volumen muscular o incluso la disfunción eréctil. Los medios más frecuentes suelen ser el uso de parches con testosterona que se aplican en el abdomen, la espalda o incluso en los brazos de forma periódica durante las noches; o también la implantación de pellets mediante intervenciones quirúrgicas, unos pequeños cilindros que se introducen bajo la piel en intervalos trimestrales o semestrales.

Medidas que son cada vez más conocidas por la normalización de estos diagnósticos y de su tratamiento, pero que quedan muy por detrás del método inyectable. Este, que ha demostrado ser tremendamente eficaz a través del uso de testosterona bioidéntica, se ha convertido en el método predilecto de los centros más especializados por ser el que mejor transmite y aprovecha debidamente los beneficios de la testosterona en los pacientes.

Con una frecuencia variable, las inyecciones de esta hormona pueden hacerse incluso de forma independiente, permitiendo a los sujetos la total libertad de introducir las dosis sin necesidad de acudir a especialistas, aunque siempre es mejor que sean estos lo que se encarguen de hacerlo, y que por supuesto todo se lleve a cabo en lugares realmente especializados.

De los prejuicios a los beneficios

Las mentalidades no dejan de evolucionar en la sociedad, y la clara prueba de ello la tenemos en este tipo de casos. Como mencionábamos al comienzo, tanto hombres como mujeres están dejando atrás tanto tabúes como prejuicios de cualquier tipo para dejarse en manos de médicos especializados. La salud es siempre lo primero, y más cuando hablamos de desajustes hormonales.

Lo que antes se achacaba a la famosa “Crisis de los 40” de los hombres ahora se ha conocido como parte de muchos casos de andropausia dado el descenso de testosterona por el paso de los años.

Mucho más beneficiosa de lo que se habría imaginado hace tan solo una década, esta hormona se está convirtiendo en el foco de los tratamientos de cada vez más personas, y es algo que está abandonando la etiqueta de la anomalía o incluso de la falta de hombría en el género masculino. Es una dolencia, y como tal, debe ser tratada para acabar o reducir sus síntomas.

Beneficios frente a mitos

Huesos sanos, niveles normales para el metabolismo muscular, sensación de bienestar y estabilización del estado de ánimo, mantenimiento de las erecciones nocturnas en ellos; reducción de la ansiedad, normalización del ritmo de sueño e incluso erradicación de los sofocos y sudores en ellas tanto antes como durante la menopausia. Estos son solo algunos de los beneficios que genera el tratamiento con testosterona tanto en hombres como mujeres. No obstante, aunque cada vez hay más personas que son conscientes de esto, siguen teniéndose ideas completamente erróneas.

Los mitos y las falsas creencias, desafortunadamente, siguen existiendo entre gran parte de la población en lo que a hormonas y crisis de edad se refiere. Sin embargo, poco a poco la mentalidad está cambiando para abogar por el criterio de verdaderos expertos en lugar de por creencias, y el ejemplo más claro que tenemos es precisamente este aumento de tratamientos a nivel europeo.

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