El juez de la Audiencia Nacional Diego de Egea ha imputado al excomisario Juan Manuel Villarejo por delitos de descubrimiento y revelación de secretos y de extorsión en relación al presunto encargo que le hizo el empresario Juan Muñoz, esposo de la presentadora Ana Rosa Quintana, para saldar una deuda.



También ha sido imputado por los mismos hechos el abogado y socio de Villarejo, Rafael Redondo, que también ha comparecido esta mañana ante el juez y que, al igual que el excomisario, se ha acogido a su derecho a no declarar.

El interrogatorio

Después de comunicar ambas imputaciones, De Egea comenzará ahora a interrogar a Juan Muñoz, a su hermano y al abogado de ambos, arrestados el martes por contratar los servicios del expolicía para un supuesto chantaje para cobrar una deuda.



El esposo de Ana Rosa fue detenido por la policía en Madrid y su hermano en Andalucía -donde se practicaron registros en Sotogrande y Marbella-, bajo la acusación de haber hecho un encargo al excomisario para investigar y supuestamente extorsionar a una persona que les debía dinero.

Todo estaba grabado

Estas acusaciones se basan en grabaciones intervenidas a Villarejo en los registros efectuados cuando se produjo su detención, audios que está analizando la unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional y que va remitiendo al juez de la Audiencia Nacional en diferentes informes.



En paralelo a estas detenciones, Villarejo volvía a pedir al juez su puesta en libertad argumentado que, con el archivo de tres de las cinco piezas del caso, se han "debilitado" los indicios contra él, por lo que considera que no existe riesgo de fuga ni de destrucción de pruebas.

El patrimonio de Juan Carlos

También rechazaba que se le pueda imputar delito alguno en la pieza Carol, en la que se investiga su conversación con la amiga de Juan Carlos I Corinna zu Sayn-Wittgenstein acerca del patrimonio del exjefe del Estado y que se filtró en dos medios digitales.



Villarejo compareció ante el juez el 26 de julio en relación a este asunto y entonces declaró que esta entrevista se produjo por un encargo por parte del Estado para mediar entre Corinna y el monarca.



Su abogado también explicó al juez "las razones objetivas por las que hay que excluir que la filtración a la prensa provenga de él, o que tenga la más mínima intención de hacer declaraciones públicas (de hecho, en cuanto a esto, debemos afirmar que muchas han sido las ofertas que el Sr. Villarejo ha recibido para ser entrevistado desde la cárcel y todas las ha rechazado)".