El caso de la niña de 13 años asesinada en Vilanova i la Geltrú, Barcelona, ha conmocionado a la localidad catalana. Los Mossos d'Esquadra se han hecho cargo de la investigación, que señala como único culpable del crimen al vecino de los abuelos de la menor. 

Poco a poco se conocen más detalles sobre el suceso. Un relato estremecedor que acabó con el cadáver de la niña debajo de un colchón, con heridas de arma blanca y síntomas de haber sido ahogada.

Desaparición en la escalera

La menor salió del colegio a las seis y media de la tarde y sus abuelos la recogieron como era habitual. Pasó la tarde junto a ellos en el domicilio. Horas más tarde el padre llamó para avisar que pasaba a buscar a su hija y cuando estuvo abajo, los abuelos la mandaron escaleras abajo para encontrarse con su padre. Un recorrido de cuatro pisos y menos de un minuto. 

Ante el retraso de la menor, llamada Laia, el padre llamó al telefonillo para preguntar qué ocurría. Los abuelos, extrañados, le dijero que hacía rato que había bajado. Fue cuando empezó una búsqueda exhaustiva que terminó pocas horas después. El padre y los abuelos recorrieron el bloque, los rellanos y algunas calles cercanas porque en ocasiones anteriores había perdido la orientación, pero sabían que no podía estar lejos. 

Además, preguntaron por el barrio y nadie la había visto. Algo extraño porque era una niña conocida y fácil de reconocer,  con rasgos orientales, alegre y activa y con unas gafas de pasta azul. La policía local, la madre de la pequeña, varios tíos y amigos se unieron a la búsqueda. 

Sospechas del vecino

Sobre las nueve y media de la noche, dos tíos y una pareja de Mossos llamaron al timbre de la casa del vecino del primero segunda. Un hombre de 42 años que acaba de mudarse al bloque recientemente, en un piso propiedad de su madre que se encuentra hospitalizada. Apareció en una toalla de ducha y negó saber dónde estaba la menor o haberla visto. La búsqueda continuó por el barrio, pero dos de los tíos decidieron regresar al domicilio del vecino. Al llamar a la puerta, el hombre les dijo que nos les iba abrir.

Empezaron a aporrearla con fuerza. Ellos mismos relatan que la cara del individuo está desencajada. El piso está completamente a oscuras. Ante los gritos de "Laia" no hubo respuesta. Uno de ellos decidió entrar y tras registrar las habitaciones encontró el cuerpo de su sobrina sin vida debajo del colchón. Le faltaban algunas prendas de ropa, presentaba numerosas heridas de arma blanca y su cuerpo estaba frío, por lo que llevaba algunas horas fallecida.  

Ante la noticia, decenas de vecinos se apilaron a las puertas del edificio con gritos de frustración y la policía catalana tuvo que escoltar al detenido hasta el coche patrulla. La autopsia revelará cuáles fueron los motivos de su muerte

Antecedentes

El hombre arrestado, de 42 años, soltero y con problemas mentales tiene antecedentes por violencia. Su anterior pareja lo denunció por violencia de género. Además, tiene una hija de la misma edad que la fallecida y es adicto a la cocaína. De momento, se encuentra en los calabozos de la comisaría de Vilanova i la Geltrú.