El violador de la Verneda, Gregorio Cano, ha asegurado estar "muy arrepentido" de los delitos que cometió y ha asegurado que ha logrado rehabilitarse, al quedar en libertad esta madrugada. Cano ha cumplido veinte años de condena por 17 agresiones sexuales en Barcelona.



En declaraciones a varios medios de comunicación tras salir de la prisión Brians 2 pasada la una de la madrugada, Cano ha "lamentado mucho" las violaciones que cometió y ha pedido perdón a las víctimas, a las que hizo, ha asegurado, "tanto daño". "Estoy muy arrepentido, me he intentado quitar la vida varias veces, porque no se merece nadie lo que yo hice", ha dicho el violador de la Verneda.

Vigilancia no invasiva

Los Mossos d'Esquadra tienen previsto someter a Gregorio Cano a una vigilancia "no invasiva" al considerar la administración de justicia que en el tiempo que ha permanecido en la cárcel no se ha rehabilitado.



Pese a ello, Gregorio Cano ha señalado al salir de la prisión que los programas de rehabilitación de agresores sexuales que existen en los centros penitenciarios "son efectivos si uno quiere; si uno no quiere va a seguir igual, y yo lo he logrado", ha asegurado.



Gregorio Cano ha salido de prisión hoy tras cumplir los 20 años de prisión que la ley prevé como máximo, de los 167 que se les impusieron por las 17 agresiones sexuales de las que se confesó autor, cometidas entre el 23 de febrero de 1997 y el 1 de mayo de 1998 en portales y edificios despoblados de Barcelona, L'Hospitalet de Llobregat y Montcada i Reixac (Barcelona).