Una veintena de testaferros. Once empresas de aparente solvencia en Reino Unido, Portugal, España, Alemania e Italia. Hasta tres vías distintas de blanqueo de capitales funcionando al unísono y moviendo decenas de millones de euros del crimen de un lado para otro. Toda una estructura de almacenes y vehículos dedicados al transporte de droga (cocaína y hachís).

Esta trama, el principal motor criminal de la Camorra italiana en la actualidad, estaba ubicada o, al menos dirigida, desde Barcelona.

Según un informe elaborado por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y la División de Investigación Criminal de los Mossos d'Esquadra (DIC), Barcelona ha sido la base operativa de la organización mafiosa italiana en los últimos años.

Operación Barcelona

El Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional y la Fiscalía Anticorrupción desarrollaron este verano una macrooperación en la ciudad en la que también participaron las policías italiana y alemana. Decenas de registros, y 14 personas fueron detenidas. La ingente documentación obtenida por la Guardia Civil y los Mossos durante las entradas a domicilios y empresas ha permitido constatar que Barcelona era la principal base operativa de la camorra napolitana.

“Si bien es en la ciudad en la que se encuentran los principales investigados, como consecuencia de los beneficios obtenidos con las actividades ilícitas, y derivado de ellos, la necesidad de su incursión en el curso económico legal, la organización procedió a crear un complejo entramado empresarial en diferentes países, como son los casos de España, Portugal, Alemania e Italia, llegando a encontrarse miembros de la organización en algunos de esos países”, explica el informe policial, que hablaba de “ingentes cantidades de dinero” que se blanqueaba bajo la directriz de los “capos” asentados en Barcelona.

Droga y lavado

El informe sitúa la presencia de la cúpula mafiosa en Barcelona desde 2015. Desde entonces, al menos se tiene conocimiento de cuatro grandes operaciones consumadas de introducción de droga a través de Cataluña en distintos países de Europa y tuteladas por la organización criminal napolitana asentada en Barcelona.

La Audiencia Nacional mantiene secreta una parte sustancial de la operación antimafia que se precipitó el pasado julio en Barcelona a la espera de que distintas policías europeas aporten datos de la ramificaciones de la Camorra en sus territorios.