La gente empieza a tener casi más perros que familia humana. Datos cantan: en España hay 5.147.980 canes registrados con un chip, uno por cada nueve españoles y, según el INE, más que menores de 10 años (4.652.964). La población canina, que este verano también llena las residencias, da trabajo a cuidadores, adiestradores y veterinarios, genera una industria de más de 2.500 millones de euros.

De acuerdo con los estudios oficiales, los congéneres de Snoopy españoles lideran el ranking de mascotas. Superan por poco a los 5 millones de pájaros que trinan en balcones y salones; a los 3,9 millones de peces que nadan en acuarios domésticos, y a los 2,2 millones de sus cada vez menos competidores gatos, tan adorables y más inteligentes, según sus amos.

Casi como hijos

La mayor sensibilidad por los animales y su fidelidad y cariño son, según los animalistas, los principales factores que han elevado un 20% en tres años la presencia canina en la sociedad española. Susana Velázquez, consultora de negocios independiente, añade otro, aunque parezca paradójico: la crisis económica. "Mantener un hijo no está al alcance de cualquiera. Un perro, salvando las distancias, sí", subraya.

Manuel Calvo, explorador y director del proyecto educativo Tiendanimal, defiende que el aumento en el censo obedece en primer lugar al mayor control exigido por los organismos oficiales. Y añade otro: "Cada vez hay más singles y parejas gais que no pueden adoptar niños. Un perro les aporta mucho. No sustituye a un hijo pero... Siempre te recibe con cariño. Muchas veces es el más agradecido de la familia, y a cambio de nada".

Calvo considera que, pese a los avances, "España está a años luz" en sensibilidad animal en comparación con EEUU y la mayor parte de Europa. En Groenlandia, donde participó en 2016 en la elaboración del censo canino oficial, "hay tantos perros como personas".

Mayor longevidad  

La alimentación es el capítulo más importante en la actividad económica de este sector. Las empresas que cada año participan en variados certámenes calculan que cada propietario se gasta una media de 800 euros anuales. También van en aumento los productos para una dieta sana. En 2016, la facturación rondó los 500 millones de euros.

Los cuidados sanitarios suponen un desembolso promedio de otros 200 euros. Junto con la comida han sido claves para aumentar la esperanza de vida canina y el censo. "En el siglo XX, un perro era viejo con seis años. Hoy dura hasta catorce", asegura Andrés Escolano, veterinario zaragozano. 

Adiestradores y paseadores

Como uno más de la casa, en las familias pudientes hay perros que son educados en sociedades y centros caninos para lograr una convivencia más normalizada en el domicilio, en la calle, con la gente y con otros perros. Los especialistas aseguran que tienen capacidades cognitivas y pueden hacer razonamientos simples pero que les permiten cierto autocontrol.

En acomodadas zonas residenciales de Madrid, Barcelona y Bilbao hay adiestradores y paseadores de perros que acuden al propio domicilio a darles el desayuno y los acompañan por parques y calles. Bien durante el verano, porque sus dueños han partido hacia exóticas vacaciones, o durante todo el año cuando los dueños carecen de tiempo.

Un lujo, pero no tanto si se tiene en cuenta que hay perros, como el bulldog francés, el bichón maltés o el labrador retriever, muy de moda, por cuyos cachorros pueden llegar a pagarse 2.000 euros.

Tributos y votos

El verano es tiempo más propicio para atizar la polémica sobre si estos animales amigos por excelencia pueden entrar en playas, restaurantes, hoteles y lugares de ocio. Los espacios que lo permiten van en aumento. Seguramente porque forman parte de muchos paquetes turísticos y hay empresarios más sensibles.

gossos no playa

"Gossos no" en una playa catalana

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"Prohibido perros" en una playa vasca

Los ayuntamientos lanzan campañas para poner freno a la suciedad de aceras y parques por sus excrementos. Tratan de contemporizar, ya que el mundo canino también deja muchos tributos y alberga muchos votos. "Quien deja los residuos de su perro en el suelo merece una sanción. Pero el problema no es del perro, sino del dueño que no los educa y colabora", señalan en el Ayuntamiento de Getxo (Vizcaya).

Según la Fundación Affinity, en España se abandonaron el año pasado 109.000 perros, la mayoría ante las vacaciones de verano. La mitad suele encontrar un segundo hogar. Su integración social en general es cada día mayor.

Afectados por el Brexit

Pero no todo son buenas noticias. Sobre todo para los 250.000 canes británicos que llegan a España con sus dueños cada año. 

Las autoridades de Bruselas advierten de que el Brexit pondrá fin a su libre circulación desde el Reino Unido a los 27 países de la UE.

Los británicos que quieran visitar España con sus animales deberán aportar un certificado zoosanitario que deberá ir firmado por un veterinario oficial del Reino Unido y presentarse al menos en castellano. Además será necesaria una declaración conforme a los modelos de la UE y una copia certificada de los datos de identificación y vacunación del animal. Más burocracia. Como si viajaran fuera de Europa y a otro planeta.