Las autoridades brasileñas han detenido a otro presunto integrante de Estado Islámico con intenciones de atentar durante los Juegos Olímpicos de Rio 2016. El arresto es el último esperado de la operación Hashtag, que ha dejado sin libertad a 11 personas más --una se entregó.
 
El último sospechoso, el duodécimo de la lista, fue capturado el domingo en una estación de autobuses de Comodoro. El lunes pasó a una prisión federal. Todos los arrestados son de nacionalidad brasileña, pero mantenían contactos con miembros del Daesh a través de aplicaciones de mensajería.
 
El ministro de Justicia, Alexandre de Moraes, ha agradecido a "sectores de Inteligencia de diversos países el intercambio de información", crucial para cerrar la operación.